Este promete ser un fin de semana sin lluvias, que permitirá a las localidades ribereñas alistar sus recursos para asistir a afectados cuando el Paraná alcance un nuevo pico. En Paso de la Patria pedirán a gremios ceder sus instalaciones para contar con albergues.El avance de Paraná es, en las últimas horas, un poco más lento pero persistente.
La ausencia de lluvias en el Sur de Brasil en los últimos días permitió un “respiro” momentáneo, que las localidades ribereñas aprovechan para organizar cómo van a encarar la asistencia y el refuerzo de sus ciudades cuando la inundación ya no pueda frenarse.
Pero, por ahora, el panorama parece “bajo control”.
“Por el momento la situación está estable. Sin lluvias intensas, el río sigue creciendo pero más lento”, evaluó en diálogo con época Orlando Bertoni, jefe de Operaciones de Defensa Civil de la provincia. Así, con el caudal del río en 30.800 metros cúbicos por segundo, se espera que desde la Entidad Binacional Yacyretá se emita el lunes un nuevo informe hidrológico, para conocer la continuidad del fenómeno.
Mientras tanto, en las localidades ribereñas la tarea es intensa. Ayer en Paso de la Patria personal municipal dedicó gran parte del día a rellenar bolsas con arena, que serán utilizadas para las defensas en las zonas de la ciudad en que el río busca ingresar cuando hay creciente.
Por otra parte, funcionarios y miembros del comité de emergencia de la localidad se reunieron con funcionarios provinciales en la ciudad de Corrientes. Allí, el pedido expreso consistió en unificar recursos para enfrentar una nueva creciente, que afectó ya duramente a la villa turística durante diciembre y enero.

“Se trató principalmente el plan de contingencia y el Municipio pidió formalmente un respaldo respecto a subsidios y maquinarias para enfrentar esta nueva etapa de la contingencia”, resumió a su vez Bruno Lovinson, referente del organismo provincial en la villa turística.
A la vez ya comenzaron a coordinarse los detalles para asistir - estiman que en pocos días -a las personas que quedan aisladas, a los evacuados y autoevacuados por la inundación.
Casas para reubicar afectados en Itatí
En la localidad de la Virgen comenzaron ayer los operativos de traslados de familias evacuadas a centros de contención, de los cuales la mayoría se trata de grupos familiares que habían permanecido hasta hace bien poco en esos centros y no pudieron estar en sus casas más que pocas semanas.
“Sabíamos del repunte del Paraná, y por eso sugerimos a las familias evacuadas permanecer en los centros. Algunos quisieron volver. Pero lo hicieron con lo imprescindible”, detalló al ser consultado por este medio el intendente Roger Terán.

Así, en esta ocasión, “ya no hay que trasladar muebles al evacuar a los afectados, entonces los operativos son más sencillos”, explicó. Los operativos para la evacuación continuarán en la localidad también durante el fin de semana, para actuar de manera preventiva antes que el Paraná ingrese completamente dentro de los barrios costeros.
Mientras tanto, en la localidad aguardan la llegada a Corrientes de la referente de Asuntos Municipales de la Nación, y ex intendente de Resistencia, Aída Ayala.
Se espera que la funcionaria nacional arribe a la provincia el próximo 18 de marzo, para reunirse con intendentes que ya presentaron proyectos y peticiones durante la visita del presidente Mauricio Macri, el pasado 25 de febrero.
“Tenemos terminado un proyecto, por el cual pretendemos construir unas 25 viviendas que sirvan para reubicar a las familias más afectadas por la creciente. Tenemos disponible un terreno municipal para hacer la donación y esperamos lograr la aprobación del proyecto para construir esas casas”, manifestó Terán.
No obstante, si la iniciativa no contara con financiación de la Nación, desde el Municipio contemplan la posibilidad de llevarlo adelante de todos modos, con la colaboración de los vecinos. “Se podría hacer con un sistema de ayuda mutua”, indicó el Intendente.
Complicaciones en escuelas rurales de Goya
La primera, segunda y tercera sección rural de Goya fueron las zonas más afectadas por las lluvias y desborde de ríos y lagunas al comienzo del fenómeno de “El Niño”, durante los meses de diciembre y enero.
Más de 3.500 familias habían quedado aisladas, al inundarse caminos y campos. Desde la dirección de Asuntos Rurales del Municipio informaron que unos 35 establecimientos educativos sufrieron graves daños durante ese período y ahora colaboran para su recuperación edilicia, en especial con la reparación de cañerías, tanques y desmalezamiento.
“Completamos unas 18 y creemos que en unos días podremos llegar a todas”, dijeron desde el área.
