Los altos precios en los productos de uso diario llevan a la gente a optar por comprar en el Mercado Central, donde los precios son tres veces más bajos que en los supermercados.
La inflación en nuestro país está cercana al 30% según distintos sondeos, y esto llevó -entre otras cosas- a que la gente decida realizar sus compras en el Mercado Central. Generalmente adquieren productos comestibles, tanto vegetales y frutas como carnes y diferentes tipos de granos y/o harinas.
El recinto, en el que era habitual ver a comerciantes que llegaban para comprar y revender en sus negocios, hoy recibe a todo tipo de visitantes. Es que los precios llaman la atención si se los compara con las cadenas multinacionales, y hasta con los supermercados chinos, ya que la gente tiene a su disposición diferencias en precio de hasta tres veces menos.
La carestía creciente en la Argentina, que recrudeció a partir de la devaluación del peso y la asunción del gobierno de Mauricio Macri, solo es superada por Venezuela en América Latina.
