Este fin de semana, tanto el ministro de Economía Alfonso Prat Gay, como el presidente Mauricio Macri, anunciaron que si no se arregla el pago a los buitres “habrá un ajuste tremendo o hiperinflación”. Esto, lejos de mejorar el panorama en la negociación, hace suponer que será un debate complejo, y difícilmente se llegue a buen puerto.
Editorial
La amenaza, nada menos que del presidente y del ministro de Economía, conlleva condicionar a los legisladores a aprobar la derogación de las leyes que complican la negociación con los buitres, quienes en gran parte se oponen a apoyar esta iniciativa, responsabilizándolos indirectamente de lo que pueda llegar a suceder en caso de no ser tenidos en cuenta con su pedido.
En estos cien días de gobierno, Macri y su equipo se cansaron de responsabilizar a la gestión anterior por lo mal que hicieron las cosas, hasta que días atrás reconocieron haber sido “ingenuos” por no recibir el apoyo de las multinacionales y –fundamentalmente- cerealeras que habían prometido un flujo importante de dólares al país, algo que evidentemente no sucedió. Tal vez Macri, por una vez, haya entendido la dura pelea que el matrimonio Kirchner mantuvo con estos especuladores que lejos están de apoyar al crecimiento del país.
Pero ese reconocimiento de error duró poco, ya que a las horas salieron los personajes más emblemáticos de la política económica del país a anticipar un duro ajuste –cuesta creer que puede haber más después de lo que hubo en cien días- en caso de no acompañar su iniciativa. Es más, Prat Gay declaró que “hay economistas que aman el ajuste”, dejando un vacío inmenso en la sociedad que pensaba que la personas más afín a ajustar era Prat Gay. O sea, si hay otros peores que Prat Gay, la cosa está complicada enserio.
EN EL CHACO
En la provincia circulan declaraciones de Peppo en el año 2014, cuando estaba a cargo del Ipduv, donde se oponía al pago a los buitres, en concordancia con la postura del gobierno nacional. Hoy la postura es otra completamente diferente, pero hay que entender que la realidad también es otra. El gobernador del Chaco está “obligado” a apoyar al ejecutivo nacional en esta movida, que es su gran carta de cara a lo que viene.
Es que el ajuste que hace referencia Prat Gay impactará muy fuerte en las provincias más pobres, como por ejemplo, Chaco, que depende casi exclusivamente de los fondos que envía Nación.
Este año, seguramente será de “pago de sueldos”, a pesar de la bronca que esto pueda generar en la Fechaco, pero difícilmente se reactiven las obras en la provincia debido, una vez más, a la merma de fondos que llegan del ejecutivo nacional.
OPERETA
En medio, existe una parte del periodismo K que opera para “ensuciar” a aquellos legisladores que optan por respaldar el pedido de Peppo de apoyar la derogación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, asegurando que circula una nueva “Banelco” (rememorando el pago de sobornos a legisladores nacionales para apoyar la ley de reforma laboral, que perjudicó seriamente a los trabajadores).
Incluso, Capitanich criticó a estos legisladores e hizo una especie de consulta popular acerca de que sanciones debería caberles a aquellos legisladores que apoyen la medida. Él los inhibiría de conformar listas hasta el 2021.
Esto muestra una división entre como se manejan las cosas, y como deberían manejarse. En primer término, porque los votantes estamos obligados a votar por personas que difícilmente nos representen. Es decir, Rach Quiroga o Massin o incluso Goicoechea pueden ser trabajadores de la política muy buenos, pero en una consulta popular (no partidaria), difícilmente alguien conozca a estas personas que hoy tienen en sus manos una decisión tan importante. Esto se replica en todas las provincias haciendo de estos cargos un premio a quien sabe que cosa, pero donde deben representar a los chaqueños no a intereses partidarios.
Claramente los partidos políticos se creen dueños de esas bancas y, por consiguiente, del voto de cada uno de los legisladores, porque no hay que engañarse, son los partidos políticos quienes ponen los legisladores (no los votantes). Ahora, desde todos los sectores de la provincia piden que Peppo sea el nuevo conductor del PJ chaqueño ¿Es una locura que los legisladores chaqueños respondan al pedido de Peppo? En esencia no parece un disparate.
Desde esta columna se repudia el pago indiscriminado de la deuda con los fondos buitres, no obstante poco peso tiene esa opinión. Lo que sí está claro es que quienes hoy se rasgan las vestiduras por la “locura” que hace Peppo, no deben olvidarse que hace apenas meses atrás lo vitoreaban como la continuidad de un cambio que nació en el 2003.
Hoy, los dos sindicados como “traidores” por apoyar este pago son Peppo y Aguilar; llamativamente los dos que pugnaban por quedarse con el sillón que dejaba bacante Capitanich. Y si hoy la cosa no le cierra, alguna vez deberán hacerse cargo de sus errores en lugar de defenestrar a quien piensa diferente.
