Veredas destruidas, perdidas cloacales, escaleras dañadas son algunos de los reclamos de los vecinos.
Los trabajos y soluciones que se prometían en época de elecciones llegaron al barrio pero en cuentagotas, lo cual no se adecua a las necedades del Barrio Ricardo Güiraldes. Se puede apreciar a simple vista cuando se ingresa por la calle principal- la Soldado Aguilera- las veredas irregulares, desniveladas y otras hasta rotas porque los arreglos nunca culminaron.
Es el caso de la Quinta 4, donde los espacios comunes para transitar por las manzanas resulta un problema para los residentes del barrio. Por ejemplo, en la manzana 13, en los pasillos que dirigen hacia la escuela primaria y secundaria los peatones se topan con una pequeña laguna producto del mal sistema cloacal. Los vecinos se quejan de que hace ya una semana que el agua acumulada se mezcla con la masa líquida que dejó la lluvia por los desagües y cunetas, interrumpiendo el normal escurrimiento.
En lo que refiere a Sameep, no encuentran respuestas de parte de la empresa, ya está ni siquiera ingresa al barrio para trabajar. Haciendo oídos sordos a los constantes reclamos de los vecinos de la barriada.
