El periodista argentino Jorge Lanata debería presentar pruebas concretas de la grave acusación que hizo con filmaciones de presunción de que supuesta-mente barcazas con bandera paraguaya contrabandean soja del vecino país para eludir retenciones, dijo ayer el titular de Capeco, José Berea. Empre-sarios paraguayos se reunirán sobre el tema con autoridades argentinas.
Utilizando como fuentes las declaraciones de Rolando Núñez, representante del Centro de Estudios Mandela, así como también mostrando filmaciones de un recorrido por posibles desembarcaderos clandestinos de granos, vista de barcazas pasando y barcazas amarradas en riberas del vecino país, pero sin demostrar el hecho, el programa Periodismo Para Todos, de Jorge Lanata, aseguró que la hidrovía del río Paraná se convirtió en una ruta para el contrabando de soja.
“Se hace contrabando de soja por agua, se hace a través del traspaso de carga desde buques argentinos o puertos clandestinos estratégicamente ubicados hacia las chatas cargueras de los buques remolcadores paraguayos para eludir las retenciones”, acusó Núñez, del Centro Mandela, al ser entrevistado por el equipo de Lanata.
Pero a la hora de enfatizar, en dicho programa, Maxi Montenegro señaló que la Administración Nacional de Aduana de la Argentina solo tiene sospechas y que aumentará los controles con drones y equipos especiales para buscar demostrar la ilegalidad que alegan.
Montenegro pretendió demostrar el contrabando mediante la comparación de la exportación paraguaya de soja de 2011, zafra de gran sequía que redujo más del 50% la cosecha nacional, con los actuales envíos del grano. El mismo buscó dar a entender que el aumento del 62% en las exportaciones de soja comparando con 2011 fueron debido al contrabando de soja desde la Argentina. A su vez, Lanata aseveró que supuestamente Paraguay exporta más soja de la que produce.
Sin embargo, los datos oficiales indican que en 2015 Paraguay produjo 9 millones de toneladas y exportó 4,7 millones de toneladas.
En ese sentido, el presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Soja, Cereales y Oleaginosas (Capeco), José Berea, señaló que la información presentada no demuestra nada, sino que en forma tendenciosa presenta datos falsos como que Paraguay exporta más de lo que produce; igualmente mostró lugares donde por la profundidad y por el desnivel es impracticable traspasar granos a barcazas.
Nota del Centro Mandela
El programa de PPT-Lanata del pasado domingo 13 produjo un fuerte impacto en la línea de flotación del contrabando de soja que intensamente circula por la descontrolada pista de la hidrovía Paraná-Paraguay. Quienes integran la selecta Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), omitieron -quizás deliberadamente- expedirse sobre el ingreso a Paraguay de soja que se produce en Chaco y que se transporta por vía terrestre, que almacenan en los silos de grandes empresarios que operan y articulan en el puerto de Asunción. Los buques que navegan con bandera paraguaya descargan la soja en el puerto de San Lorenzo (Santa Fe) o directamente en el de Palmira (Uruguay).
José Berea, presidente de Capeco, tampoco hizo referencia que la marina mercante paraguaya está mayoritariamente integrada por buques internacionales que figuraban como de propiedad de empresas o titulares navieros que tenían sus unidades registradas en paises off-shore, como Panamá, que alquilan bandera.
Para el Cono Sur, Paraguay -por su ubicación estratégica- desempeña el mismo rol de alquiler o venta de bandera para la navegación de buques remolcadores que operan exclusiva y permanentemente a lo largo de la hidrovía Paraná-Paraguay, aunque sobresale el número de embarcaciones que pertenecen al grupo económico del exPresidente paraguayo Juan Carlos Wasmosy, titular de Conempa, que es un mega consorcio de empresas con una extraordinaria facturación anual.
El tráfico de soja desde Paraguay, que fundamentalmente se alimenta de la que se produce en Chaco, con epicentro en el eje Charata-Pìnedo, es apena un gran negocio de superficie que invisibiliza el tráfico de droga que también intensamente ingresa a la Argentina a través de la Hidrovía y la profusa red hídrica que desemboca en los ríos Paraná y Paraguay, para transportar cocaína para adictos y consumidores sociales que viven en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), en el extenso conurbano bonaerense, Rosario y las áreas metropolitanas de Santa Fe y de Córdoba, más las ciudades y localidades intermedias.
En esta región viven aproximadamente de 22 millones de personas en la actualidad, estimándose que 1.100.000 son adictos o consumidores sociales. Gran parte de la cocaína que se consume diariamente ingresa por la hidrovía Paraná-Paraguay. Los expertos que investigan este tema estiman que por la Hidrovía diariamente ingresarían 10 toneladas de cocaína, y que el kilogramo en destino vale 10 mil dólares en el mercado mayorista del narcotráfico, por lo que generaría un monto diario de 100 millones de dólares, que luego se multiplica en el mercado minorista, en manos de los que fraccionan, “estiran” y distribuyen la droga.
Aunque tradicionalmente en Paraguay se cultivaba y traficaba marihuana, desde allí se intensificó el tráfico de cocaína cultivada y elaborada en Bolivia. En el límite entre ambos países, siempre en territorio boliviano, el kilogramo de cocaína cuesta 1000 dólares y ya puesto en Paraguay vale 2000 en esa moneda.
Centro de Estudios e Investigación Nelsón Mandela.
