Luego de las intensas precipitaciones que afectaron a la provincia, el gobierno anunció la extensión de la emergencia agropecuaria por 180 días. También afirmaron que el impacto se va a sentir en la economía.
La decisión que tomó el mandatario santafesino fue a raíz de la difícil realidad que dejaron las lluvias en numerosas ciudades del centro y sur provincial. En algunas zonas llovió hasta 140 milímetros en pocas horas y granizó en algunas otras.
Sobre el tema, Lifschitz destacó que la preocupación actual «se centra en atender la emergencia, reponer las líneas eléctricas y ocuparnos de los evacuados» que superaban hoy los 500.
Asimismo, expresó que “nos ocuparán las consecuencias del impacto que eso tiene sobre las economías de la provincia que va a ser muy fuerte”.
Sobre las causas de las inundaciones en distintos puntos de la provincia, el gobernador consideró que “sucede en principio porque hay lluvias extraordinarias, un régimen que en los últimos años se viene modificando”.
Lifschitz dijo que para atender la emergencia «estamos bien preparados» aunque aclaró que la ayuda del gobierno federal «será fundamental para el apoyo a los productores afectados, la reposición de los caminos rurales, de las obras y de las rutas que bajo agua quedan muy deterioradas”.
Tras el temporal del fin de semana, en Rafaela cayeron esta madrugada 84 milímetros de agua -233 en los últimos cuatro días- y se registraron ráfagas de viento de hasta 74 kilómetros por hora, informó el coordinador de Defensa Civil, Alejandro Burgos.
