Federación Sitech denuncia al Ministro de Educación Daniel Farías por propiciar el festival de papelitos, camuflados de psudos “perfeccionamiento” alterando groseramente el Estatuto del Docente y el orden de mérito como criterio valido para acceder a cargos y horas cátedras.
Después del festival de postitulos, que si bien sufren el defecto antes mencionado los mismos eran acotados en cuanto a la cantidad de inscriptos, pero el hecho de contar con 4.000 docentes inscripto para una Diplomatura, es materialmente imposible poder entender que la misma pueda tener algún contenido de calidad, ya que ninguna universidad está en condiciones de brindar dicho perfeccionamiento en condiciones dignas, a menos que el único objetivo sea meramente mercantil y la venta de certificados.
Recordamos que hace 15 años atrás en similar situación los docentes compraban los certificados de perfeccionamiento con la complicidad de algunos sindicatos y por lo tanto el acceder a un cargo u horas cátedras solamente tenía que ver con el poder adquisitivo que tenía cada docente para comprarlos. Esta práctica fue tan excesiva que obligó al gobierno de ese entonces a limitar el perfeccionamiento a tres puntos por año en una capacitación que brinda el propio Estado en forma Universal, gratuita y en servicio. Ante esta situación el Ministro junto con algunos gremios encontraron la manera de como burlar esa limitación y reiniciar el proceso del festival del papelito y lo que tenía que ser un estudio superior garantizado por Universidades de prestigio o Institutos de Educación Superior, termina siendo un negociado entre amigos.
Debemos recordar que por una nueva carrera docente o afin, es decir, obtener un nuevo título, la junta de Clasificación solo te otorga 3 puntos, y una supuesta Diplomatura será valorada con 4 puntos, significando esto que este perfeccionamiento tiene una intensidad, valor y profundidad de tal naturaleza que es superior a estudiar cualquier otra carrera de formación docente inicial de cuatro años de duración.
En esta situación actual, para poder acceder a cubrir interinatos y suplencias, concursos de ingreso, traslados, acrecentamientos y ascensos, quedarán en mejores condiciones aquellos docentes que accedan a los 4 puntos por la diplomatura y si le agregamos a los que hicieron 2 o tres postitulos que brindan 3 puntos cada uno, se pondrá de manifiesto la distorsión que ha sufrido el orden de merito, y por lo tanto ya no es la capacitación quien determina las posibilidades, sino el privilegio de contar con los recursos económicos para obtener los papelitos.
Contrariamente a lo que pregona el propio Ministro cuando se arroga el estar trabajando por una educación de calidad, es coparticipe de una Diplomatura dictada masivamente a 4.000 docentes, que por las propias características hace que diste mucho de ser una oferta de perfeccionamiento de calidad, por lo que en estas condiciones acceder a los mejores cargos no será producto del merito y el aprendizaje sino simplemente de haber accedido al festival del papelito.
El argumento de gratuidad, es falso, teniendo en cuenta que si no recaudan por el cobro de un arancel por la diplomatura, lo hacen a través de las afiliaciones, por lo tanto pierde el carácter de gratuidad, que se constituye en un negocio perfecto para el gremio oferente, teniendo en cuenta los 4000 inscriptos, es decir, las reglas estrictas del mercado aplicadas a una capacitación, en aumentar el valor del producto por su calidad o vender mayor cantidad rebajando la calidad del mismo, obteniendo la misma ganancia. Con el agravante de la extorsión de que para obtener este beneficio, que pone en desigualdad con los demás docentes, la es condición la afiliación a ese sindicato y a la vez la exigencia de desafilarse a cualquier otro sindicato, todo ello con la complicidad del Ministro.
Ante esto, llama poderosamente la atención que hace un mes atrás el sindicato en cuestión denuncio públicamente a una supuesta universidad de pretender vender postitulos y cobrar a través del banco, razón por la cual el Ministro salió públicamente, a favor de la impugnación de ese sindicato, teniendo como objetivo eliminar cualquier otra competencia del sindicato amigo para que este mantenga el monopolio o el oligopolio del “festival del papelito”.
Es más, podemos asegurar que los tramites de aprobación de la diplomatura de 4.000 docentes inscriptos son reservados y ningún organismo de Dirección de Perfeccionamiento, Capacitación y Actualización Docente; de Dirección de Títulos y Equivalencias; Dirección de Nivel Superior tienen conocimiento del trámite, ya que hemos presentado notas para saber cuáles son las condiciones, requisitos, seriedad, normas legales, modalidad del cursado, costos, profesores dictantes y antecedentes de los mismos, valides, etc. por la que esta diplomatura fue supuestamente adjudicada; y no hemos obtenido respuesta alguna. Por lo que desde ya alertamos a los docentes inscriptos que no existe instrumento legal conocido salvo que esta denuncia pública apresure a Farias, quien es quien tiene bajo siete llaves, a inventar en forma inmediata un instrumento adecuado para salvar la situación.
Como si todo esto fuera poco, hay algo más que limita con la corrupción y que tiene que ver con los recursos de la provincia y es que esta diplomatura en parte es solventada por los recursos del Ministerio, es el Ministro Farias ocupa los recursos de todos los ciudadanos de la provincia para solventar este curro, mayor corrupción no puede existir bordeando en la figura de “asociación ilícita” entre el Ministro y el Gremio amigo.
Como se ve los funcionarios de esta provincia y en especial el ministerio de Educación gozan de impunidad total y absoluta, ejemplo de esto es el caso de haber mentido a la corte suprema por la Resolución 506 denunciado públicamente por Federación SITECH y certificado por escribano; el caso de los 6 operarios de SAMEEP que perdieron la vida producto de la cadena de corrupción y precarización y aun hoy no hay responsables; la condena del Tribunal de Cuentas a “Tete” Romero y Farias por el faltante de 3,3 millones en el Ministerio de Educación, premiado uno oportunamente en Nación y otro que sigue como Ministro; el faltante millonario denunciado por Capitanich y nunca investigado en el Ministerio de Educación; la corrupción de otorgarle a los amigos y punteros los proyectos especiales.
Por todo lo anterior, Usted Señor Gobernador no tiene autoridad moral para celebrar la creación de la oficina de transparencia y acceso a la información, cuando sus funcionarios están ampliamente cuestionados y salpicados por hechos de corrupción
