Si bien hasta el momento continúan evacuadas unas 240 personas, el río dejó de crecer y eso dio una pequeña esperanza a los pobladores. El intendente, por su parte, indicó que la gente sigue recibiendo asistencia en tres centros destinados a tal fin.
Luego de las intensas lluvias que azotaron a todo el NEA, la localidad del interior provincial volvió a ser golpeada como pasó el año anterior.
En ese sentido, el intendente Ricardo Valenzuela brindó declaraciones a la prensa y detalló la situación que se vive por estas horas en la zona.
Para el jefe comunal, la cuestión climática dio una tregua y, al igual que todos los vecinos, espera que el Riachuelo siga bajando. Actualmente se encuentra en los 3,60 metros y aguardan que la situación mejore.
“Estamos asistiendo a las familias afectadas y tenemos el acompañamiento del Gobierno Provincial con el equipo de Desarrollo Humano”, manifestó Valenzuela.
