La situación en la capital provincial es preocupante, y en el interior de Corrientes se volvió crítica.
Algunas localidades del interior provincial ya sienten la faltante de combustible, en las YPF ya no tienen desde ayer y la gente acude a otras estaciones para poder cargar. Surtidores de ciudades como Goya, Saladas y San Roque estarían desde ayer sin stock.
En Capital, ya se ven las interminables filas de vehículos en algunas y otras estaciones permanecieron cerradas durante la noche y primeras horas de hoy por la escaeces.
El argumento empresarial indica que la distribución se ve afectada por la bajante del río Paraná, que impide la llegada de las barcazas al puerto de Barranqueras y también se prevé un nuevo aumento en los precios.
