Según los dichos de varias personas que residen en la zona, es recurrente la presencia de jóvenes violentos en inmediaciones de los edificios abandonados de dicho punto de la capital provincial. Aseguran que los individuos lanzan ladrillos a peatones y automovilistas.
Alarmados por la inseguridad que se vive por esa situación, los vecinos quieren que las autoridades tomen conocimiento de los hechos y que se ocupen del caso para garantizar el bienestar de la comunidad.
“En las últimas semanas estamos teniendo este grave problema, jóvenes de entre 15 y 16 años, ingresan a los edificios y desde allí arrojan pedazos de escombro a los transeúntes y vehículos que transitan por el lugar. Nos preocupa porque puede ocasionar un hecho grave”, dijo un hombre a Radio Sudamericana.