¿Tendrá Inglaterra lo que hay que tener? Con la mirada puesta en la Copa del Mundo de Rugby de 2023.

Deportes

Contra todo pronóstico, Sudáfrica se ha alzado con el título en la Copa del Mundo de Rugby 2019, a la que muchos aficionados al rugby opinan que se trata de la mejor edición del torneo hasta la fecha.

Inglaterra cuajó una gran actuación. Tras su desastrosa campaña en 2015, tenía ganas de vibrar en el mayor escenario mundial, ¡y vaya si lo consiguió!

 

El XV de la Rosa se plantó en la final tras un torneo apoteósico, cuyo momento álgido fueron los cuartos de final ante un viejo enemigo como Australia, que se vio incapaz de contrarrestar el potencial atacante de los ingleses y cedió por un contundente 40-16.

 

Sin embargo, en la final les esperaba una potente Sudáfrica, que se llevó el gato al agua tras un gran partido. El seleccionador inglés, Eddie Jones, lejos de mostrarse pesimista, dijo que todos los grandes equipos necesitan ocho años para alcanzar su máximo potencial.

 

Tras haber cubierto ya la mitad de dicho camino, ¿podrá Jones convertir a Inglaterra en campeona del mundo en 2023?  En este artículo echaremos un vistazo a sus posibilidades.

 

El país anfitrión

 

El rugby celebrará el 200o aniversario de su invención en Francia, un escenario con muchos atractivos. Con un buen clima y su gran proximidad con Inglaterra, Francia es el escenario ideal para albergar el torneo en 2023.

 

Mientras que los aficionados que acompañen al equipo podrán disfrutar de la oferta cultural de París o probar suerte en el famoso Casino de Montecarlo (la necesitarán para superar el margen de la casa), los jugadores se aprovecharán del clima temperado que les aguarda. Las condiciones climáticas del país galo son óptimas para entrenar duro y alcanzar el mejor estado de forma posible de cara a los grandes partidos que se presentan.

 

Los jugadores tampoco tendrán problemas con el jet lag. Al estar Francia al lado de Inglaterra y compartir prácticamente el mismo huso horario, la selección británica lo tendrá fácil para ajustar sus rutinas diarias de cara al torneo.

 

Las costumbres locales tampoco les resultarán muy extrañas. Muy al contrario de lo que sucedió en Japón. En Tokio, los preparativos de los ingleses se vieron afectados por el enorme tráfico entre el hotel de concentración y el estadio. Llegar con apenas una hora de margen a tu partido más importante en los últimos 16 años no ayuda a concentrarse bien. Y eso es algo que no hubiera pasado en Europa.

 

 

La unión hace la fuerza

 

Los grandes equipos necesitan continuidad. Este aspecto fue lo que inspiró el comentario de los «ocho años» de Eddie Jones, y lo bueno para Inglaterra es que tiene el tiempo de su lado.

 

De hecho, Inglaterra puso en liza en la final a la selección más joven en disputar un partido de la Copa del Mundo (en la era profesional), con una media de edad de poco más de 27 años. Usar un equipo tan joven en el partido más importante de este deporte supone un gran reto y una gran experiencia para el futuro de los jugadores.

 

Además, ofrece un amplio margen de mejora. El núcleo del equipo, con jugadores como Mario Itoje, Owen Farrell y los hermanos Vunipola, contarán con más de 80 internacionalidades a sus espaldas en la próxima edición de la Copa del Mundo, lo cual es un aspecto a tener en cuenta. Tendrán una gran experiencia en grandes partidos, como los disputados en esta Copa del Mundo, en el Torneo de las Seis Naciones y en la gira mundial que los leones realizarán en 2021.

 

Por contra, es posible que la decepción de este año pueda convertirse en una loca demasiado pesada para el equipo. En el mundo del deporte, los recuerdos dolorosos son difíciles de eliminar, por lo que superar el primer obstáculo que se presente en la próxima edición de la Copa del Mundo requerirá una gran fortaleza mental.

 

Jóvenes con futuro

 

Un dato a tener en cuenta cuando hablamos de torneos futuros son las estrellas del mañana. Por suerte para Inglaterra, cuenta con dos estrellas en ciernes que prometen iluminar el futuro del rugby: Tom Curry y Sam Underhill.

 

Eddie Jones bautizó a este dúo como los «Kamikaze Kids» tras sus buenas actuaciones en Japón, coronadas con 36 placajes en los cuartos de final ante Australia y con un soberbio encuentro ante los All Blacks en semifinales.

 

Curry merece una atención especial. El ala de los Sale Sharks fue elegido mejor jugador del partido ante Australia, todo un logro para un jugador de tan solo 21 años. Con el asesoramiento adecuado, que a buen seguro lo recibirá del seleccionador inglés, Curry será el jugador clave de los leones en 2023, en el que cumplirá 25 años.

 

A pesar de no ser tan espectacular como su compañero, Underhill también está llamado a formar la columna vertebral de Inglaterra en los próximos años. Si a estos dos jugadores les sumamos el hermano gemelo de Tom Curry, Ben, del mismo equipo y con una proyección similar, parece evidente que la selección inglesa cuenta con una base importante sobre la que cimentar sus éxitos.

El jefe

 

Eddie Jones no perdió la sonrisa a pesar de la derrota de su equipo en la final. “Tenéis suerte, chicos: todavía os quedan un par de años más conmigo. ¿Qué os parece?”, bromeaba el seleccionador inglés ante los medios en referencia a los dos años más de contrato que le quedan.

En principio, son buenas noticias para Inglaterra. Jones es el responsable de algunos de los mejores partidos de la selección desde 2003, a lo que hay que sumar dos títulos consecutivos en el Seis Naciones. El presidente de la federación inglesa de rugby, Bill Sweeney, lo tiene claro: lo más sensato es mantener en el cargo al que, en su opinión, es uno de los mejores entrenadores del mundo.

Sin embargo, la duda es si se mantendrá en el puesto hasta 2023. En Australia están deseando que Jones vuelva a casa y rescate a unos Wallabies en declive. A sus 59 años, Jones podría estar ante su última oportunidad para dirigir a la selección de su país. Y ello podría suponer también un suculento aumento de sueldo.

En Inglaterra no quieren ni oír hablar de esta posibilidad. El equipo necesita cumplir un ciclo de cuatro años más con el mismo seleccionador para aprovechar todo lo construido hasta el momento: dos años no son suficientes para preparar un gran torneo. Si Inglaterra consigue mantener a Jones al timón de su proyecto, el XV de la Rosa partirá como una de las grandes favoritas en el próximo mundial.

¿Lo conseguirá?

A pesar de sus conocimientos, Jones no tiene una varita mágica, por lo que Inglaterra deberá trabajar muy duro para volver a plantarse en la final y, mucho más, para ganarla.

Sin embargo, con su nueva hornada de jugadores, los ingleses pueden ser optimistas. Si consiguen olvidar la derrota en la final de este año, tendrán muchas posibilidades de inscribir su nombre en el trofeo de 2023.