Personal de la Comisaría Tercera de la ciudad termal intervino en la planta de Maxi King, donde los trabajadores cumplían sus tareas a puertas cerradas para evitar inspecciones. Los efectivos comunicaron la resolución del Gobierno provincial y cerraron la fábrica.
La situación se registró esta tarde, alrededor de las 18, en el edificio que tiene la firma y donde se fabrican colchones y sommiers.
La policía acudió al lugar luego de una denuncia anónima que alertó sobre la presencia de empleados en el galpón, algo prohibido por el protocolo para evitar la propagación del coronavirus.
