Por un lado, el BCRA estableció que a partir de ahora aquellas compañías que tengan dólares atesorados líquidos los usen para cancelar pagos de importaciones en lugar de ir al Mercado Único y Libre de cambios (MULC). Si quieren ir al MULC deberán tener la conformidad de la entidad monetaria.
Adicionalmente, el Directorio dispuso nuevas medidas para el acceso de las empresas al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) con el propósito de ordenar el pago de obligaciones por la importación de bienes. Las empresas deberán solicitar autorización previa al BCRA para acceder al mercado de cambios para el pago de obligaciones comerciales con el exterior si redujeron el monto vigente al 1 de enero de 2020.
“El Gobierno se encuentra realizando importantes esfuerzos de asistencia a empresas afectadas por la crisis generada por el Covid-19, a través de diversos instrumentos como el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), la línea de crédito MiPyMEs con tasa subsidiada de 24% y la línea de créditos a tasa 0% para monotributistas y autónomos. El propósito del BCRA es garantizar que estas medidas estimulen el trabajo y producción local y evitar su abuso en la cancelación de obligaciones con el exterior”, explicó el ente monetario.
Ahora, “para certificar las obligaciones dispuestas se requerirá la presentación de una Declaración Jurada, la cual será verificada mediante el cruzamiento de las bases de SEPAIMPO (Sistema de Seguimiento de Pagos de Bienes) y RIOC (Régimen Informativo de Operaciones de Cambio), en caso de falsedad se bloquerá el acceso al mercado de cambios y se iniciarán las acciones penales cambiarias correspondientes”.
De esta manera el BCRA intenta ir frenando las “fugas” del dólar a pesar del control de cambios imperante. En poco menos de mes y medio ya perdió más de u$s1.000 millones de las reservas que han caído por debajo de los u$s43.000 millones.
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Con información de Ámbito.
