La llegada de los insectos voladores ponen en jaque la temporada de verano en la capital, que muchos de los vecinos e interesados en pasar la tarde en la playa o costanera, se vieron espantados por la agresividad de los bichos que se alimentan de la sangre como los mosquitos, pero disponen más resistencia a los repelentes.
Es por eso que se solicita a las autoridades municipales que se fumigue la zona e incluso la de barrios como el Cambá Cuá, donde la presencia de estas criaturas genera malestar a los residentes.
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