Los focos de incendio en los vastos humedales correntinos, de los más grandes de toda América Latina, siguen multiplicándose y dejan a su paso cientos de animales y plantas afectadas.
Tal como sucedió en los campos de productores ganaderos, quienes hace semanas sufren perdidas millonarias, en los Esteros del Iberá los carpinchos, yacarés, aves y serpientes se encuentran bajo un riesgo altísimo debido a las llamas y a la sequía.
El fuego también hizo estragos en lo que concierne a la flora, ya que árboles y distintas especies de plantas autóctonas fueron reducidas a cenizas en pocos días.
Las nubes de humo se desplazan cientos de kilómetros, y una clara muestra de ello es la poca visibilidad que se aprecia hasta en Resistencia durante las últimas noches.





