Tal como lo informaron medios nacionales en el las últimas horas, mañana se oficializará una medida que alcanzará a unos 600.000 trabajadores, quienes dejarán de pagar el Impuesto a las Ganancias sobre una serie de adicionales de convenio, tras un acuerdo entre el ministro de Economía, Sergio Massa, y la CGT.
La medida, que se informará de manera oficial mañana, se basa en una interpretación de la ley que hizo el área de Ingresos Públicos del Palacio de Hacienda, en alguna medida en respuesta a la presión de actividades y sectores sindicales que fueron elevando su pedido de alivio fiscal a medida que el umbral del impuesto afectaba cada vez mayor número de afiliados por el aumento nominal de salarios y adicionales cuyo poder adquisitivo es a su vez carcomido por la aceleración inflacionaria de los últimos meses.
La eximición del tributo alcanzará tres tipos de extras: 1) Bonos por productividad, fallo de caja y conceptos de similar naturaleza, 2) Movilidad, viáticos y otras compensaciones similares, y 3) Horas extras, adicionales por turno rotatorio y similares.
La sola enumeración de los ítems sugiere hacia dónde apuntan los beneficios; por caso el “fallo de caja” apunta a bancarios, movilidad y viáticos sabe a camioneros y los adicionales por turno rotatorio y similares al gremio de los trabajadores neumáticos, entre otros. Y de modo general tendrán alivio los trabajadores de actividades con ingresos más altos, como petroleros, minería y pesca.
Extensión de beneficios
En las reuniones entre ambas partes la dirigencia gremial reclamó que se extienda a todos los rubros los beneficios que ya se le habían otorgado a otros gremios, como docentes y aceiteros. Es que en los últimos meses hubo dictámenes individuales por presentaciones de varios gremios y cámaras, ahora se apunta a una medida general.
