Una tía de la joven contó que el acusado la amenazó dos días antes del crimen diciéndole que “disfrutara porque ya le quedaba poco”.
«Ella, dos días antes de lo sucedido, le comentó a mi hermano que este señor le había dicho que contara los días, que disfrutara, que ya le quedaba poco», recordó.
Según la mujer, el agresor «fue directamente a matarla” y lo tenía todo “premeditado” y «pensado», al punto que “no le dio tiempo de apretar el botón antipánico” con el que contaba Rocío a raíz de las denuncias previas que pesaban sobre él.
La tía sostuvo que había una restricción de acercamiento, pero que el presunto femicida “no acató la ley”.
La fiscal a cargo de la causa, Patricia Hortel, dijo ayer en declaraciones a C5N el joven tenía una medida cautelar en su contra que en un principio la cumplió, pero después ya no, lo que motivó una segunda denuncia civil de la víctima en la Justicia de Paz.
