La provincia de Corrientes se encuentra en alerta máxima ante la inminente llegada de una tercera ola de creciente, agravando la ya delicada situación que mantiene a más de mil personas fuera de sus hogares debido al desbordamiento de los ríos Paraná y Uruguay.
Guillermo Collazo, titular del área de Hidrología de Salto Grande, expresó su preocupación al describir que «no hay optimismo» para el resto del mes. En declaraciones al Diario Río Uruguay de Entre Ríos, Collazo explicó que la cuenca, que abarca más de 440,000 km2, ha experimentado una serie de precipitaciones en distintos sectores en las últimas semanas.
«Alternativamente va lloviendo en un sector u otro, pero gracias a Dios no ha habido una coincidencia sincrónica de lluvias en todos los sectores», comentó Collazo. «La situación hídrica se complica, y lo más habitual es una creciente con una sola onda. Sin embargo, esta crecida, que comenzó alrededor del 7 de octubre, está teniendo su segunda onda, y ahora estamos viendo que para la próxima semana, habrá una tercera onda».
Collazo advirtió que la crecida se está prolongando más de lo habitual, y ya están previendo que el resto del mes mantendrá el río alto. «Nos estamos preparando para la onda que se va a generar con las lluvias en este momento y que van a continuar los próximos tres días en la cuenca alta», añadió.
El ingeniero de Salto Grande señaló que un frente estacionario en la zona de Misiones y la parte Este de Brasil dejará cantidades significativas de lluvia, generando una nueva onda que llegará al embalse en los próximos 7, 9 o 10 días. Se están tomando medidas para gestionar adecuadamente esta situación.
En la capital misionera, las lluvias alcanzaron casi 100 milímetros hasta las 20 horas de anoche, afectando directamente el caudal del río Paraná. Además, la tierra colorada permanece en alerta amarilla por lluvias y tormentas que se extenderán hasta el viernes, acumulando ya 271.4 milímetros en noviembre.
