Euforia oficial por el fin del cepo: Milei celebra, pero sigue de cerca el impacto político

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El Gobierno nacional celebró con euforia el primer día sin cepo cambiario. En Casa Rosada reinó el entusiasmo tras el anuncio del viernes, que marca el inicio de una nueva etapa del plan económico libertario. Javier Milei incluso se animó a cantar burlas en una entrevista, mientras su círculo más cercano impulsaba la narrativa del “mejor levantamiento del cepo de la historia”.

El presidente aseguró que los precios “van a bajar” y advirtió: “O bajan los precios o quiebran”. También proyectó una acumulación de reservas por USD 4.000 millones y afirmó que el dólar oficial podría estabilizarse en la banda mínima establecida por el Gobierno.

El oficialismo apuesta a capitalizar el momento político y económico. Tras el acuerdo con el FMI y una jornada sin sobresaltos en el mercado, la estrategia es “inundar la zona” con anuncios para ocupar el centro de la agenda pública.

Sin embargo, en el Ejecutivo monitorean con cautela el impacto en los precios y el humor social, especialmente de cara a las elecciones legislativas de medio término. La inflación de marzo fue del 3,7% y ya lleva dos meses consecutivos de suba.

Tensiones internas y desafío electoral

El clima de optimismo contrasta con tensiones internas y frentes abiertos, como la pelea con los Macri. La disputa por la Ciudad de Buenos Aires subió de tono y el Gobierno avanzó incluso contra Antoni Gutiérrez-Rubi, asesor catalán ligado al ex presidente, al revocar su residencia en el país.

La elección en Santa Fe dejó sabor a poco para La Libertad Avanza, que salió tercera a nivel provincial. La baja participación y los resultados encendieron las alarmas dentro del oficialismo. La decisión de competir por separado entre Nicolás Mayoraz y Amalia Granata dejó al descubierto falta de unidad en el armado provincial.

Mientras tanto, la pulseada con el PRO continúa, sobre todo en Buenos Aires, donde Jorge Macri y el oficialismo porteño se juegan mucho. Karina Milei apuesta fuerte por Manuel Adorni, en un intento por disputar el bastión histórico del macrismo.

La tensión crece, los acuerdos están en pausa y el escenario bonaerense, adelantado por Axel Kicillof, promete convertirse en uno de los más determinantes del año.

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