Indignación por la liberación del principal sospechoso en la muerte de Ángelo “Lencho” Miño

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El joven fue hallado sin vida a la vera del río en Las Tres Bocas. Su familia denuncia irregularidades en la causa y cuestiona con dureza al fiscal a cargo. Preparan una marcha para exigir justicia.

La tristeza por la pérdida de Ángelo Emanuel Miño —conocido en su comunidad como “Lencho”— se mezcla con la bronca. El joven de 29 años, trabajador municipal de Barranqueras, fue encontrado muerto el 20 de abril en la zona ribereña de Las Tres Bocas. Lo halló su propio hermano, luego de varios días de búsqueda desesperada. Desde entonces, su familia sostiene una sola consigna: alguien sabe lo que pasó y debe responder ante la Justicia.

En un primer momento, todas las miradas apuntaron a Matías Barrios, de 21 años, quien había salido a pescar con Ángelo. Pero días después, para sorpresa e indignación de los allegados, Barrios fue liberado. “Salió en tiempo récord, como si nada. Otra vez la puerta giratoria”, denunció el abogado de la familia, Samuel Vargas, en diálogo con la prensa. Acusó directamente al fiscal Recio, a quien responsabiliza por liberar al principal sospechoso sin esperar los resultados definitivos de la autopsia.

“La autopsia preliminar que entregaron hoy no aclara nada. Mañana van a decir que se cayó, que se ahogó… Pero no es así. Mi cliente apareció muerto, y nadie explica cómo”, sostuvo Vargas. Según detalló, las declaraciones del imputado fueron cambiando con el correr de los días, lo que a su entender debería haber sido motivo suficiente para sostener la detención. “Primero fue a pescar con él, después dijo que no lo conocía. Después que le robaron la canoa. Son demasiadas contradicciones”, enfatizó.

Nadia, hermana de Ángelo, no oculta su dolor. “Mi hermano fue a pescar y no volvió más. Hay pruebas, hay mensajes, hay audios. Y parece que para el fiscal no alcanza”, reclamó. Contó que el celular de su hermano fue hallado en la casa del dueño de la canoa con la que salieron al río, un hombre que ahora afirma no conocerlo. “Ahí están los audios donde le dice que use la canoa, donde mi hermano le lleva plata. ¿Eso no lo ven?”, se preguntó entre lágrimas.

La familia teme que el caso quede impune, como tantos otros. Y por eso, junto a vecinos del barrio La Loma —de donde era oriundo Ángelo— preparan una movilización hacia la fiscalía. “Vamos a seguir luchando. Si hay que cortar calles, lo vamos a hacer. Lo que no queremos es silencio”, afirmó Nadia.

Lencho era muy querido en su comunidad. Sereno, amable, laburador. “No se metía con nadie, todos lo conocían por su generosidad”, lo recuerda su hermana. Hoy, su entorno solo pide una cosa: saber qué ocurrió aquella noche, y que si hubo responsables, paguen por lo que hicieron.

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