Inseguridad alimentaria infantil: el peor nivel en 15 años

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Más de 4 millones de niños y niñas en Argentina tuvieron dificultades para alimentarse adecuadamente en 2024. El dato surge de un informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA que alerta sobre una crisis estructural agravada por la coyuntura.


La inseguridad alimentaria infantil alcanzó en 2024 su pico más alto en 15 años: el 35,5% de las infancias —unos 4,3 millones de niñas, niños y adolescentes— atravesaron dificultades para acceder a una alimentación suficiente y adecuada. El dato forma parte del último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (ODS-UCA), que advierte sobre el agravamiento sostenido del problema.

El informe destaca que la forma más grave del fenómeno —cuando directamente falta comida en el hogar— afectó al 16,5% de las infancias, marcando el valor más alto desde que se inició la serie en 2010. El documento señala una combinación de causas históricas y coyunturales: pobreza estructural, desempleo, informalidad laboral, y la fuerte crisis económica de 2024.

Los hogares más afectados son los monoparentales, los que tienen cinco o más integrantes, y aquellos con empleos informales o sin trabajo. La situación es aún más crítica cuando los niños están fuera del sistema educativo o presentan trayectorias escolares interrumpidas, por la pérdida del acceso a comedores y redes institucionales de contención.

En el primer semestre de 2024, el 67% de las infancias vivía en hogares bajo la línea de pobreza. Aunque programas como la AUH y la Tarjeta Alimentar lograron reducir mínimamente la inseguridad alimentaria, su efecto no alcanza a revertir el deterioro generalizado.

El 14,8% de las infancias sufrió inseguridad alimentaria crónica en los últimos tres años. El ODS-UCA concluye que el hambre infantil es un drama persistente y estructural, que necesita respuestas urgentes, integrales y sostenidas. “El acceso al alimento no puede depender del esfuerzo familiar ni de parches asistenciales: es un derecho que el Estado debe garantizar”, remarcan los autores.

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