Julieta Silva, condenada en 2018 por atropellar y matar a su pareja Genaro Fortunato, fue nuevamente detenida este lunes por orden de la Fiscalía de Instrucción N.º 2 de San Rafael. La medida se tomó en el marco de una causa por desobediencia y amenazas, luego de que Silva incumpliera una restricción de contacto con la hija menor de edad de su ex pareja. El hecho fue denunciado el pasado 17 de julio, y también se incorporaron testimonios que revelaron amenazas verbales.
La mujer, que gozaba del beneficio de prisión domiciliaria con tobillera electrónica tras una acusación por violencia de género contra su actual esposo, perdió ese privilegio por decisión del fiscal Fabricio Sidoti. Fue trasladada al penal de San Rafael, donde ya había estado detenida por el homicidio culposo de Fortunato. La Justicia también activó medidas de protección para la menor, que ahora quedó bajo el cuidado de su abuela materna.
La situación judicial de Silva se agravó con una segunda causa iniciada este mes, cuando su esposo la denunció al 911 tras encerrarse en el baño por una presunta agresión. Al arribar al lugar, la policía constató lesiones en el denunciante. Aunque ella minimizó el hecho como una “discusión”, la Justicia la imputó por lesiones leves agravadas por el vínculo. Estas nuevas causas suman complejidad a un historial judicial que se remonta al 2017 y que volvió a poner su nombre en el centro de la escena.
