La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, apuntó directamente contra la vicepresidenta Victoria Villarruel en medio de una jornada clave en el Congreso. “No sea cómplice del kirchnerismo destructor”, escribió en redes sociales, en un mensaje cargado de presión política.
El Senado se encuentra desde este mediodía en una sesión especial convocada por bloques opositores, entre ellos el kirchnerismo y algunos sectores dialoguistas, con el objetivo de tratar un paquete de proyectos que preocupan al oficialismo libertario. Entre ellos, se destacan aumentos jubilatorios, el regreso de la moratoria previsional, la declaración de emergencia en discapacidad y fondos para las provincias, entre otros puntos sensibles para la economía del Gobierno.
El Ejecutivo considera que estas iniciativas representarían un gasto adicional del 2,5% del PBI, un golpe difícil de absorber para las cuentas públicas. Por eso, la Casa Rosada activó una contraofensiva política: esta mañana el presidente Javier Milei encabezó una reunión de Gabinete para analizar la estrategia ante el avance legislativo de la oposición.
El mensaje de Bullrich a Villarruel
A través de su cuenta oficial en X, Bullrich elevó el tono del reclamo hacia Villarruel, quien preside el Senado y habilitó el tratamiento de los proyectos sin dictamen previo.
“No sea cómplice del kirchnerismo destructor. Levante esta sesión que pone en riesgo el esfuerzo de millones de argentinos”, escribió la ministra, y la instó a mantenerse del lado del “cambio” que votó la sociedad.
La frase refleja el enojo del círculo más cercano a Milei con Villarruel, a quien le reprochan su rol cada vez más autónomo en la Cámara alta.
Mientras tanto, en el recinto se discuten además reformas en la distribución del impuesto a los combustibles y los ATN (Aportes del Tesoro Nacional), temas que el oficialismo reclama que requieren mayorías especiales por su impacto presupuestario.
La presión aumenta sobre Villarruel, quien mantiene silencio público hasta el momento, pero queda en el centro de una puja política cada vez más áspera dentro del propio oficialismo.
