En su alegato final, el abogado querellante Juan Ignacio Díaz afirmó que Cecilia Strzyzowski fue víctima de violencia de género extrema y que el hecho fue “planificado por una organización criminal” liderada por los Sena.
Durante la jornada de alegatos finales en el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, el abogado querellante Juan Ignacio Díaz sostuvo una exposición firme y contundente ante el jurado popular.
“Cecilia no murió por azar, murió por violencia de género extrema”, comenzó Díaz, marcando el tono de un alegato en el que apuntó directamente a los tres principales acusados: César Sena y sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña.
Según el letrado, no fue casualidad que Cecilia haya muerto en la casa de los Sena, sino el resultado de un plan previamente armado. “Emerenciano y Marcela dejaron el lugar libre para que César la mate. Ni él la quería, ni ellos tampoco”, sostuvo.
Díaz remarcó además que el emprendimiento “Gato Negro”, donde Cecilia trabajaba, “no fue creado para ayudarla, sino para lavar dinero”. En su exposición, recordó que los Sena “amenazaron con ir por todos: por los medios, por la querella, hasta por el gobernador”.
“Marcela Acuña nos mintió todo el tiempo. Ayer tuvo la oportunidad de decir que vio un cuerpo, y eligió no hacerlo”, expresó el abogado.
Para la querella, el femicidio de Cecilia fue “planificado con poder y desigualdad” y responde a una estructura de impunidad que los Sena habrían mantenido durante años. “Esta familia siempre se manejó con total impunidad. Este hecho fue cometido por una organización criminal”, sentenció Díaz.
El letrado cerró su intervención con un pedido claro al jurado:
“Pido justicia. Que no quede impune”.