El próximo 19 de noviembre se retomarán las audiencias preliminares por el crimen de Fernando Francovich, el joven camionero asesinado en rutas chaqueñas. En esta nueva instancia, el juez técnico de la Cámara Segunda analizará las medidas propuestas por las partes, entre ellas la posible reconstrucción del crimen, una solicitud que ha generado controversia. La medida, planteada por la querella y respaldada por la fiscalía, ha sido duramente cuestionada por la defensa de uno de los acusados, Óscar «Poro» Cárdenas.
El abogado defensor, Pablo Madzarevich, argumentó que la reconstrucción del crimen resulta inviable tanto desde el punto de vista operativo como económico. Según Madzarevich, la logística que requiere trasladar al jurado al lugar del crimen, coordinar con la policía y autorizar los medios, hace casi imposible su realización. «Es una medida engorrosa y costosa», afirmó el abogado, quien ha manifestado su rechazo a varias de las pruebas ofrecidas por la parte acusadora, considerando que no contribuyen al esclarecimiento de los hechos.
El defensor de Cárdenas también aclaró que no hay intenciones de dilatar el proceso, como sugieren algunos reclamos de la familia de Francovich por la demora en la resolución del caso. Según Madzarevich, el ritmo de las audiencias es adecuado, teniendo en cuenta la magnitud del expediente y la presencia de cuatro acusados.
En cuanto a la situación de su defendido, el abogado insistió en que Cárdenas es inocente y que las pruebas lo demostrarán. Recordó que su cliente había obtenido un cese de prisión preventiva en la fase inicial de la investigación debido a la falta de pruebas en su contra. Actualmente, Cárdenas se encuentra detenido por otro caso, pero su defensa sigue sosteniendo que no existe evidencia directa que lo vincule con el asesinato de Francovich.
Si el juez Nelson Pezzia da por cerrada la etapa preliminar el 19 de noviembre, se fijarán las fechas para el juicio por jurado, que podría llevarse a cabo en las próximas semanas. Para la defensa, este es un paso clave, mientras que para la familia de Francovich, representa una nueva oportunidad en su lucha por justicia.
