En una jornada cargada de tensión emocional, Gustavo Melgarejo, uno de los imputados en la causa por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, declaró ante el jurado popular y sostuvo su inocencia. “Estoy acusado de algo que no hice. Por culpa de esta causa perdí a mi familia, hace más de dos años que no veo a mi hijo”, expresó visiblemente afectado.
Melgarejo contó que trabajaba como puestero en el Campo Rossi y que su vínculo con la familia Sena era estrictamente laboral. “A Emerenciano lo veía cuando iba al campo, pero no teníamos trato. Con ellos era ‘hola y chau’. A mí me pagaba Obregón, él me daba las órdenes”, detalló.
Relató además cómo transcurrió el 2 de junio —día de la desaparición de Cecilia—, asegurando que pasó la tarde y la noche en una cena con vecinos: “Estábamos con Reinoso, mi hija y mi nieta. Hicimos un asado, escuchábamos música y hay fotos y videos de esa noche. Nos volvimos a las doce a descansar. No vimos ninguna quemazón ni nada raro”.
El acusado afirmó que colaboró con la policía durante el allanamiento en el campo y que fue detenido sin entender los motivos: “Les abrí el portón, les mostré dónde estaba el fuego y me quedé tomando cerveza con ellos mientras llovía. Al día siguiente me notificaron que quedaba detenido”.
Con la voz quebrada, cerró su declaración diciendo: “Lo único que hice fue trabajar para mantener a mi familia. El que hizo las cosas, que se haga cargo. Yo perdí todo, nosotros somos inocentes”.
