El mediático abogado de Emerenciano Sena, quien desde que asumió la representación del ex líder piquetero vertió innumerables declaraciones polémicas, fue uno de los protagonistas de una jornada histórica para la historia judicial y penal del Chaco. Además, la gente le arrojó de todo.
Ricardo Osuna se convirtió hoy, tal vez, en el letrado más odiado por una gran parte de la sociedad. Probablemente por sus expresiones, por su trabajo como defensor de Emerenciano Sena, por poner en duda todo lo relacionado a la querella y hasta por desacreditar a la familia de Cecilia Strzyzowski, su entorno y los medios de comunicación. Además, cabe recordar, que previo al juicio por el presunto femicidio de Cecilia tuvo que pagar una fianza debido a una causa en su contra por abigeato, entre otros delitos.
Hoy Osuna sintió en carne propia la ira popular, la bronca de las mujeres que se manifestaron pidiendo justicia en las inmediaciones del Centro de Estudios Judiciales. Tuvo que salir del recinto escoltado por la policía. Para la gente, por lo que se pudo escuchar de los móviles de exteriores, casi como un delincuente.
