El Gobierno redefine su estructura interna y nombra a Ignacio Devitt como figura clave para coordinar reformas y negociar con el Congreso.
La Jefatura de Gabinete que conduce Manuel Adorni ya tiene nuevo organigrama. Tras semanas de reacomodamientos internos y tensiones por la salida de José Rolandi, el Gobierno oficializó este martes, mediante el Decreto 866/2025, la estructura política que acompañará al ministro coordinador en el núcleo de decisiones de la Casa Rosada.
El anuncio llegó con un nombre central: Ignacio Devitt, flamante secretario de Asuntos Estratégicos. Adorni lo presentó ante la mesa política del Gobierno —donde estuvieron Santiago Caputo, Diego Santilli, Martín Menem, Patricia Bullrich y Eduardo “Lule” Menem— y lo definió como una pieza “de importancia vital” para la nueva etapa. Devitt tendrá dos funciones centrales: articular temas sensibles entre Defensa, Seguridad e Inteligencia, y convertirse en el enlace directo entre la Casa Rosada y el Congreso para avanzar en las reformas libertarias que el Ejecutivo busca aprobar antes de fin de año.
Un perfil político para una función estratégica
Devitt, con pasado en Philip Morris, Genneia y cargos en la gestión macrista, reemplaza en los hechos a Rolandi, quien hasta hace días mantenía la coordinación con los legisladores oficialistas. El movimiento implica un giro: esa negociación ahora estará bajo el paraguas de la Secretaría de Asuntos Estratégicos, con un alcance político más amplio y mayor autonomía.
A su área se sumará la exsecretaría de Relaciones Parlamentarias, hasta ahora comandada por Oscar Moscariello, quien no continuará en el cargo.
Una Jefatura de Gabinete más concentrada
El rediseño también incluye la eliminación de la Vicejefatura de Gabinete Ejecutivo y la salida de todos los funcionarios que dependían de esa estructura. Adorni decidió centralizar poder y otorgar roles clave a personas de su mayor confianza.
Entre los ascensos se encuentran:
Federico Sicilia, nuevo secretario de Coordinación Legal y Administrativa. Manejará además la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP).
Ian Vignale, a cargo de la Secretaría Ejecutiva, un área que coordinará el funcionamiento interno del Gobierno y tendrá bajo su órbita la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) y la Corporación Puerto Madero.
Aimé “Meme” Vázquez, designada al frente de la Unidad de Gabinete de Asesores.
El decreto además crea la Subsecretaría de Análisis y Planificación de Gobierno, un espacio destinado a auditar y ordenar la operatoria interna de todas las carteras. Según fuentes oficiales, la gestión anterior de Guillermo Francos había dejado vacíos de coordinación que ahora buscan subsanar.
Comunicación, Turismo, Interior y nuevos movimientos
Adorni también formalizó el traspaso de la Secretaría de Comunicación y Medios a la Jefatura de Gabinete. La conducción quedará en manos del periodista Javier Lanari, encargado de la vocería presidencial y del control de APE (ex Télam), Contenidos Públicos y RTA.
En cuanto a otras áreas:
Daniel Scioli continuará al frente de Turismo y Ambiente, aunque sin la subsecretaría de Deportes, que volvió a depender del Ministerio del Interior.
Diego Santilli, además, recuperó el Renaper, luego de que Migraciones pasara al Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich.
El Gobierno creó nuevas subsecretarías de Asuntos Políticos, Enlace Legislativo y Asuntos Indígenas, esta última transformada ahora en área dependiente de Interior bajo la conducción del nuevo secretario Gustavo Coria.
Señal política en clave parlamentaria
La reorganización llega en la antesala del debate por el Presupuesto 2026 y las reformas laborales y penales que el Ejecutivo se propone impulsar en sesiones extraordinarias. La designación de Devitt, la concentración de áreas bajo Jefatura y la mayor presencia de figuras del entorno directo de Adorni revelan un objetivo: ordenar la arquitectura política del Gobierno para blindar las negociaciones que se vienen en el Congreso.
