Caso Molina: la querella insiste en homicidio simple y descarta la emoción violenta

Corrientes

El juicio por el crimen de Alfredo Javier Molina entró en la etapa de alegatos finales. La acusación sostiene que Osvaldo David Medina planificó el ataque y que también intentó matar a Bárbara Romero, por lo que pide que se descarte cualquier atenuante.


El juicio por el homicidio de Alfredo Javier Molina ingresó en su etapa decisiva con la jornada de alegatos finales. El abogado querellante, Julio Leguizamón, adelantó que la acusación reclamará que el hecho sea calificado como homicidio simple en perjuicio de Molina y tentativa de homicidio agravada contra Bárbara Romero. “Hoy es el día de las conclusiones de las partes”, explicó, al detallar que primero expondrán la fiscalía y las querellas, luego la defensa y, finalmente, el tribunal pasará a deliberar para dictar su veredicto.

Leguizamón sostuvo que, a esta altura del debate, “el hecho y la autoría no están en discusión”, al recordar que el imputado, Osvaldo David Medina, reconoció haber disparado contra ambas víctimas. Remarcó que las pruebas ya se produjeron en las audiencias y que los alegatos se centrarán en la valoración jurídica de esa evidencia. En ese marco, anticipó que la querella explicará por qué, a su criterio, “no está acreditado en lo más mínimo un estado de emoción violenta” y que, por el contrario, consideran probado que hubo planificación previa del ataque.

En cuanto a las posibles resoluciones, el abogado explicó que el tribunal puede dictar una declaración de responsabilidad o, en el otro extremo, absolver al acusado, aunque consideró poco probable esta última alternativa. Señaló que la querella espera una declaración de culpabilidad y recordó que, en caso de condena, se realizará una audiencia de cesura para fijar la pena. También advirtió que, si el fallo no se ajusta a la calificación buscada, recurrirán la sentencia. El debate quedará cerrado cuando el tribunal emita su veredicto, tras evaluar dos posturas opuestas: la de la acusación, que habla de planificación y descarta atenuantes, y la de la defensa, que insiste en la figura de emoción violenta para reducir la pena.