Dos mujeres que se desempeñaban en un hogar convivencial para niños y adolescentes en Balcarce quedaron bajo investigación judicial acusadas de maltratar, amenazar y ejercer violencia verbal extrema contra al menos tres chicos de entre 10 y 12 años. Ambas ya fueron apartadas de sus funciones y deberán declarar ante la Justicia de Mar del Plata la próxima semana.
Las acusadas son Alejandra Género, presidenta de la Sociedad de Protección a la Infancia de esa localidad, y Marisa Benaduche, empleada del establecimiento. La causa se inició tras la difusión de audios grabados dentro del hogar, en los que se escuchan gritos, insultos y amenazas dirigidas a menores bajo resguardo institucional.
Audios incorporados a la causa judicial
Las grabaciones —que forman parte del expediente a cargo de los fiscales Rodolfo Moure y Laura Molina— no fueron difundidas públicamente para preservar la identidad y la integridad de los niños. Sin embargo, fuentes judiciales confirmaron que su contenido es considerado de extrema gravedad.
En los registros se oyen episodios de hostigamiento verbal, amenazas de agresión física y advertencias intimidatorias, incluso con referencias a armas blancas y a denuncias policiales contra los propios menores. En algunos pasajes se escuchan llantos y súplicas, mientras uno de los chicos intenta explicar lo ocurrido en medio de una crisis emocional.
El origen del conflicto y la intervención judicial
Según trascendió, uno de los episodios se habría desatado luego de que un niño atravesara una crisis al enterarse de que su hermano podría ser trasladado a otro hogar, situación que derivó en la rotura de un vidrio. Lejos de una contención adecuada, la respuesta de las adultas habría sido violenta y humillante.
La Justicia investiga los hechos bajo las figuras de amenazas y coacción, y no descarta nuevas imputaciones a medida que avance la causa. Las indagatorias están previstas para el miércoles 17 de diciembre.
En paralelo, el Juzgado de Familia N.º 6 dictó una medida cautelar que prohíbe a Género, Benaduche y otros empleados del patronato acercarse a menos de 200 metros de los niños, mientras se evalúa la situación integral del hogar.
Protección de los menores
Además, se libraron oficios a la Dirección de Políticas de Género, Niñez y Adolescencia del Municipio de Balcarce y al Servicio Zonal de Promoción y Protección de Derechos, con el objetivo de garantizar el seguimiento, acompañamiento psicológico y resguardo de los chicos afectados.
El caso generó una fuerte conmoción en la comunidad y volvió a poner en el centro del debate la responsabilidad del Estado y de las instituciones en el cuidado de niños en situación de vulnerabilidad.
