La menor fue asistida de urgencia en el Hospital Pediátrico. El caso activó la intervención judicial y de los organismos de protección de la infancia.
Una beba de un año fue internada esta semana en el Hospital Pediátrico de Resistencia luego de haber ingerido cocaína de forma accidental en su vivienda. El episodio fue confirmado por las autoridades del centro de salud y derivó en la inmediata intervención de la Justicia y de los organismos de resguardo de derechos de niñas, niños y adolescentes.
La menor fue trasladada al hospital por su abuela materna, quien advirtió la situación al encontrarla jugando con una sustancia en polvo de color blanco dentro del domicilio. Ante la sospecha de que se tratara de una droga —en un contexto familiar donde existiría consumo problemático— decidió llevarla de urgencia para su atención médica.
Al ingresar, la beba presentaba un cuadro de irritabilidad y síntomas compatibles con una intoxicación. Los profesionales le realizaron estudios toxicológicos de orina, que confirmaron la presencia de cocaína en su organismo. De inmediato se inició un tratamiento para estabilizarla, controlar el estado nauseoso y monitorear su evolución clínica.
Desde el hospital se dio aviso a la línea 102 y a los organismos provinciales correspondientes, activando el protocolo de protección integral. La niña permaneció internada no solo por razones médicas, sino también por resguardo judicial, mientras se evaluaba la situación del entorno familiar. Según se informó, la madre de la beba es una joven de 18 años y en la vivienda convivían otros menores.
Tras una evolución favorable y una vez definidas las medidas de protección, la beba recibió el alta médica y quedó al cuidado de su abuela materna, quien había sido la responsable de llevarla al hospital. El caso continúa bajo seguimiento de las autoridades competentes, tanto en el plano sanitario como judicial.
