Christian Dior es una de las figuras más influyentes del siglo XX y un nombre clave para entender la moda moderna. Nacido un 21 de enero de 1905 en Normandía, Francia, no inició su camino entre telas sino en el mundo del arte: fue galerista y se vinculó con artistas como Picasso y Dalí, hasta que la crisis económica de los años 30 lo obligó a reinventarse.
Comenzó vendiendo ilustraciones de moda y trabajó junto a diseñadores como Robert Piguet y Lucien Lelong. Tras la Segunda Guerra Mundial, y con el respaldo del empresario textil Marcel Boussac, fundó en 1946 la maison Christian Dior. Un año después, presentó su primera colección y cambió la historia: el New Look, con cinturas marcadas, faldas amplias y una feminidad exuberante, rompió con la austeridad de la posguerra y devolvió glamour y optimismo a la moda femenina.
El impacto fue inmediato y global. Dior no solo vistió a mujeres de la alta sociedad y estrellas de Hollywood, sino que democratizó el lujo y expandió su marca a Europa, América y otros continentes. Además, consolidó piezas icónicas como la Bar Jacket y sentó las bases de la alta costura contemporánea.
Christian Dior murió en 1957, a los 52 años, pero su legado permanece intacto. La casa Dior continuó bajo la dirección de diseñadores históricos y hoy sigue vigente como símbolo de elegancia, innovación y diálogo con los cambios sociales. Más que un modisto, Dior fue un creador que convirtió la moda en un fenómeno cultural y en una forma de expresión de su tiempo.
