A seis años del crimen de Fernando Báez Sosa, tres condenados podrían acceder a beneficios desde 2027

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A seis años del asesinato de Fernando Báez Sosa, la situación judicial de los condenados vuelve a generar debate. Mientras cinco de los rugbiers cumplen prisión perpetua, otros tres -Blas Cinalli, Ayrton Viollaz y Lucas Pertossi-, condenados a 15 años de cárcel como partícipes secundarios, podrían acceder a beneficios penitenciarios a partir de 2027 y, eventualmente, a la libertad condicional en 2030.

El crimen ocurrió en enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique, en Villa Gesell, y derivó en uno de los juicios más emblemáticos de los últimos años. El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Dolores condenó a prisión perpetua a Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi, considerados coautores del homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía.

En cambio, Cinalli, Viollaz y Lucas Pertossi recibieron penas de 15 años al ser considerados partícipes secundarios. Esa diferencia en el monto de la condena abre un escenario distinto en cuanto a los plazos de cumplimiento.

Según lo establecido por el Código Penal argentino, el cómputo de sus penas comenzó en enero de 2020, momento de la detención. De este modo, en 2027 -al cumplir siete años de prisión efectiva- podrían solicitar salidas transitorias, un beneficio que permite egresos temporales del penal bajo estrictas condiciones y con obligación de regreso.

En tanto, en enero de 2030 alcanzarían los dos tercios de la condena, requisito legal para pedir la libertad condicional. Para acceder a ese beneficio, deberán acreditar buena conducta y contar con informes técnicos y periciales favorables.

Mientras tanto, los ocho condenados continúan detenidos bajo distintos regímenes dentro del sistema penitenciario. En los últimos meses trascendió que Máximo Thomsen permanece aislado, en un contexto de fuertes medidas de seguridad. Para los tres condenados a 15 años, en cambio, el horizonte de salida comienza a perfilarse en el mediano plazo, siempre sujeto a las evaluaciones judiciales correspondientes.