Christian Petersen habló por primera vez sobre el grave episodio de salud que sufrió durante una excursión al volcán Lanín, en Neuquén, y desmintió los rumores que circularon tras su internación. El chef explicó que padeció una falla multiorgánica que lo mantuvo 26 días en terapia intensiva y aseguró: “Me ataron y me medicaron, y hay casi 30 días de los que no recuerdo nada”.
El hecho ocurrió el 18 de diciembre, cuando Petersen se descompensó durante el ascenso. Según relató, no tenía experiencia en andinismo y atravesaba un momento personal de mucho estrés. Al advertir que no se sentía bien, decidió descender con autorización del guía. Tras llegar a la base, una ambulancia lo trasladó a un hospital, donde detectaron una arritmia severa.
“Me dijeron que estaba acelerado, pero yo sentía que necesitaba bajar. Después me pusieron suero, me medicaron y perdí el conocimiento”, contó. Recién volvió en sí varios días después, ya internado en el Hospital Alemán, en Buenos Aires. Allí le informaron que había estado al borde de la muerte.
El chef explicó que los médicos determinaron una combinación de factores: una posible intoxicación previa en Brasil (dengue o zika), un virus en el corazón, un cuadro de neumonía incipiente, estrés extremo y el esfuerzo en la montaña. La rápida bajada habría desencadenado una arritmia que derivó en la falla multiorgánica.
Petersen también respondió a las versiones que lo vinculaban con consumo de drogas durante la excursión. “Todo es mentira. Dicen cosas horribles que no son. No tengo nada que esconder”, afirmó, y cuestionó duramente a quienes difundieron esas versiones.
Actualmente, continúa con su rehabilitación. Aseguró haber salido del hospital con apenas “el 5%” de su capacidad física y hoy sentirse cerca del 20%. Entrena en su casa, acompañado por su familia, y reflexionó: “Aprendí que tengo que escuchar más, cuidarme y bajar un cambio”.
