El próximo 19 de enero, Erica Gabriela Gillette deberá presentarse ante la Justicia federal junto a su pareja, el empresario Javier Faroni, en el marco de la causa que investiga un presunto desvío de fondos millonarios vinculados a contratos internacionales de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Ambos serán notificados formalmente del expediente que tramita en el Juzgado Federal N°2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Luis Armella.
La investigación pone el foco en TourProdEnter LLC, una sociedad constituida en el estado de Florida en 2021 y contratada como agente comercial para cerrar acuerdos de la AFA en el exterior. Según el expediente, por esa vía habrían circulado más de 300 millones de dólares, montos que actualmente se encuentran bajo análisis judicial.
Faroni y Gillette llegarán a la audiencia en libertad y aún no fueron citados a indagatoria. Días atrás, el empresario fue impedido de viajar al exterior por orden judicial, en un episodio que derivó en el secuestro de su pasaporte y en allanamientos tanto en su vivienda del barrio El Yacht, en Nordelta, como en la sede de la AFA, donde se halló el contrato con la firma estadounidense.
De acuerdo con ese acuerdo, TourProdEnter LLC percibía el 30% de los ingresos generados por los contratos internacionales de la Selección argentina. La AFA defendió públicamente la operatoria, mientras la defensa de Faroni y Gillette aguarda conocer en detalle las imputaciones.
Un cambio de perfil bajo la lupa judicial
La figura de Erica Gillette aparece como uno de los ejes del expediente. Fundadora de TourProdEnter LLC, su recorrido previo contrasta con el volumen de fondos que hoy se investigan. Hasta hace pocos años, Gillette se desempeñaba como monotributista y era conocida por promocionar en redes sociales el tratamiento estético NuSkin, un sistema de belleza que fue cuestionado y sancionado por organismos oficiales.
Según documentación bancaria incorporada a la causa, su firma figura como autorizada y cofirmante en múltiples cuentas abiertas en entidades financieras de Estados Unidos, entre ellas Bank of America y JPMorgan Chase. Los registros analizados muestran movimientos por decenas de millones de dólares y transferencias frecuentes a otras sociedades radicadas en Florida.
Entre 2022 y octubre de 2025, una de las cuentas asociadas a TourProdEnter habría registrado más de 700 transferencias por un total superior a los 335 millones de dólares, con operaciones vinculadas a destinos como China, Hong Kong y el Reino Unido, siempre según la documentación que obra en el expediente.
Transferencias cruzadas y sociedades vinculadas
La causa también examina los vínculos entre TourProdEnter y otras firmas receptoras de fondos, como Marmasch LLC y Soagu Services LLC, que habrían recibido transferencias por varios millones de dólares desde distintas cuentas. Los investigadores buscan reconstruir el destino final del dinero y determinar si existió un circuito diseñado para fragmentar y redistribuir los ingresos.
La denuncia que dio origen a la investigación fue presentada por el empresario Gustavo Tofoni, quien señaló ante la Justicia que la AFA habría recurrido a una estructura societaria en el exterior para canalizar fondos fuera del control institucional. En su presentación, mencionó de manera reiterada a Gillette y sostuvo que tendría un rol central en el manejo operativo de la empresa.
Estas afirmaciones forman parte de la acusación y aún no cuentan con resolución judicial. Será la Justicia federal la que determine si Gillette actuó como una figura meramente formal o si tuvo un papel decisivo en la administración de las cuentas y los fondos investigados.
Mientras avanza la causa, el expediente se perfila como uno de los más sensibles vinculados al fútbol argentino en los últimos años, tanto por los montos involucrados como por la exposición pública de sus protagonistas.
