Tras la histórica captura de Nicolás Maduro ocurrida el día de hoy, han vuelto a cobrar relevancia las declaraciones que el presidente Javier Milei realizó tiempo atrás sobre la situación en Venezuela y el rol de los Estados Unidos en la región. En aquella oportunidad, el mandatario argentino no solo calificó al régimen venezolano como una «dictadura totalitaria», sino que se mostró plenamente a favor de una intervención externa para desplazar al chavismo del poder.
Milei había comparado el impacto del socialismo del siglo XXI con la influencia de Cuba en los años 70, acusando a Maduro de estar vinculado al narcotráfico y de «contaminar el continente con espías y actos subversivos». En sus declaraciones, el actual jefe de Estado argentino fue tajante al apoyar el avance de la justicia internacional y de las fuerzas de seguridad de EE. UU.: «No lo llamaría invasión, lo llamaría liberación», sostuvo, ratificando que, de ser necesario, su gestión brindaría todo el apoyo para terminar con el régimen. Hoy, con la captura de Maduro consumada, aquellas palabras resuenan como una hoja de ruta de la postura geopolítica de la Argentina.
