Tras 25 años de idas y vueltas, este viernes se alcanzó la mayoría necesaria en Bruselas para sellar el pacto. El lunes, Ursula von der Leyen viajará a Paraguay para rubricar el tratado que creará la zona de libre comercio más grande del mundo, con un mercado de 700 millones de consumidores.
El tablero internacional dio un giro definitivo este viernes. A pesar de la feroz resistencia de Francia, Polonia e Irlanda, los embajadores de los 27 Estados miembros de la Unión Europea lograron la mayoría cualificada para dar luz verde al acuerdo con el Mercosur. Este paso histórico elimina aranceles para más del 90% del comercio bilateral entre Europa y el bloque integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
La clave para destrabar la negociación, que se extendió por más de dos décadas, fueron las concesiones de último momento que la Comisión Europea hizo para calmar las protestas de sus agricultores. Se establecieron cupos estrictos para la carne, miel y arroz sudamericanos, y se prohibieron sustancias químicas (como fungicidas en cítricos y mangos) para igualar las condiciones sanitarias. Italia, que hasta hace poco se oponía, cambió su postura esta semana al reconocer los «enormes beneficios» industriales del pacto.
Sin embargo, el camino no está libre de espinas. Aunque la firma se concrete este lunes en Asunción, el acuerdo aún debe pasar por la Eurocámara, donde unos 150 eurodiputados amenazan con judicializar el proceso. Mientras tanto, en París, los tractores siguen en las calles denunciando lo que consideran una «competencia desleal», marcando que la batalla política en suelo europeo está lejos de terminar.
