Hubo 69 allanamientos en Rosario y la capital provincial. Rescataron a tres menores que eran obligados por sus propias familias a comercializar estupefacientes.
En una de las intervenciones más grandes de los últimos tiempos, las fuerzas de seguridad provinciales y federales llevaron adelante 69 operativos simultáneos en Santa Fe, Rosario y Villa Gobernador Gálvez. La investigación, liderada por seis fiscales, buscaba esclarecer hechos de violencia extrema y un homicidio, pero terminó revelando una realidad desgarradora: el uso sistemático de menores en el negocio del narco.
Durante las requisas, los efectivos hallaron a dos mellizas de 7 años y a un niño de 11 en domicilios que funcionaban como búnkeres de venta y fraccionamiento. Según detalló el fiscal Franco Carbone, existen filmaciones que prueban cómo los adultos utilizaban a estos niños para realizar el «pasamanos» de la droga. «El narco se vale de personas en situación de vulnerabilidad y de menores de edad; son chicos que estaban con sus familias que se dedican a esta actividad», lamentó el funcionario.
El operativo arrojó resultados contundentes en cuanto a logística criminal:
Armamento: 12 armas de fuego y gran cantidad de municiones.
Droga: 1 kilo de cocaína (fraccionada y en trozo).
Tecnología: Decenas de celulares, balanzas de precisión y elementos de corte.
Rescate: Los tres menores fueron puestos bajo la protección de la Secretaría de Niñez.
A pesar de la gravedad de los hechos y de las pruebas fílmicas, fuentes oficiales confirmaron que los padres de los menores aún no han sido detenidos, lo que añade una capa de complejidad judicial a una causa que ha conmocionado a la provincia por el nivel de desprotección de la infancia.
