El ex mandatario venezolano Nicolás Maduro compareció este lunes ante un tribunal federal de Nueva York, donde enfrenta cargos por narcoterrorismo y conspiración vinculados al tráfico internacional de drogas. Durante la audiencia, el dirigente depuesto rechazó las acusaciones y se declaró “no culpable” frente al juez Alvin Hellerstein.
“Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente”, afirmó Maduro ante la Corte, en su primera aparición pública desde su traslado a Estados Unidos tras el operativo que culminó con su captura en Venezuela. La declaración fue breve, pero marcó el inicio formal del proceso judicial en su contra.
El juez Hellerstein fijó la próxima audiencia para el 17 de marzo, fecha en la que se espera que la fiscalía avance con la presentación de pruebas y se definan aspectos clave del cronograma judicial. Mientras tanto, Maduro permanecerá bajo custodia federal.
El ex presidente venezolano está acusado por la Justicia estadounidense de liderar una estructura criminal dedicada al narcotráfico, conocida como el Cártel de los Soles, y de haber utilizado el aparato del Estado para facilitar el envío de grandes cantidades de cocaína hacia territorio norteamericano. Las causas se apoyan en investigaciones que, según los fiscales, se desarrollaron durante más de dos décadas.
La comparecencia se produjo en un contexto de fuerte tensión diplomática, luego de que Estados Unidos defendiera ante la ONU la legalidad de la operación que permitió la detención del ex mandatario. Desde Washington sostienen que Maduro no gozaba de legitimidad como jefe de Estado y que era un prófugo requerido por la Justicia federal.
Del lado venezolano y de algunos sectores políticos de la región, en cambio, el proceso judicial es cuestionado y la captura es denunciada como una violación al derecho internacional. Estas posturas contrapuestas siguen alimentando el debate global sobre el alcance legal y político del caso.
Con esta primera audiencia, el expediente judicial contra Nicolás Maduro entra en una nueva etapa, bajo la mirada atenta de la comunidad internacional y con implicancias que exceden el plano estrictamente judicial.
