Plazos fijos UVA: el instrumento que supo ganarle a la inflación y perdió protagonismo en 2025

Economia

Durante años, los plazos fijos ajustados por inflación fueron considerados uno de los refugios más seguros para el ahorro en pesos en contextos de suba sostenida de precios. Sin embargo, los datos oficiales muestran que ese comportamiento cambió de manera marcada en 2025 y que este instrumento perdió peso dentro del sistema financiero argentino.

Según el último Informe Monetario Mensual del Banco Central de la República Argentina, los depósitos ajustables por CER/UVA y tipo de cambio registraron en diciembre una caída interanual real del 37,5%. De este modo, se consolidó una tendencia descendente que se profundizó a lo largo del último año, en contraste con otros períodos de alta inflación, cuando los plazos fijos UVA crecían como mecanismo de cobertura.

En términos concretos, el stock promedio mensual de depósitos ajustables se ubicó en diciembre en torno a los $698.400 millones a precios constantes, frente a los $840.500 millones del mismo mes del año anterior. La contracción se explicó tanto por la baja de los plazos fijos UVA tradicionales como de los precancelables, que mostraron retrocesos reales del 75,3% y del 80,6%, respectivamente.

El retroceso de este instrumento se dio en paralelo a una caída general de los depósitos a plazo fijo del sector privado, que en diciembre registraron una baja mensual real del 0,8%. No obstante, el comportamiento no fue homogéneo: mientras los plazos fijos no ajustables crecieron 10,3% interanual real, los indexados continuaron perdiendo participación.

En el agregado, los depósitos a plazo fijo del sector privado alcanzaron un promedio mensual de $52,8 billones, con un crecimiento interanual real del 9,2%, explicado casi en su totalidad por colocaciones no ajustables. En contraste, los depósitos UVA pasaron a representar menos del 0,1% del Producto Bruto Interno, un nivel marginal dentro del sistema financiero.

Desde el BCRA explican que este cambio responde, en buena medida, a la desaceleración de la inflación. A medida que el Índice de Precios al Consumidor dejó atrás registros de dos dígitos mensuales para ubicarse en valores más bajos, el atractivo de los instrumentos indexados se redujo, ya que su rendimiento está directamente atado a la evolución de los precios.

En este contexto, el ahorro en pesos mostró una recomposición: mayor preferencia por plazos fijos tradicionales y depósitos a la vista remunerados, que en diciembre crecieron 15,5% real, frente a un menor interés por las alternativas ajustables que durante años fueron sinónimo de cobertura frente a la inflación.