Venezuela sacudió la política argentina: Kicillof tomó distancia de Milei y buscó nacionalizar su perfil

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La crisis en Venezuela y la caída de Nicolás Maduro tras el operativo impulsado por Estados Unidos obligaron al gobernador bonaerense Axel Kicillof a fijar posición pública, en un movimiento que lo mostró con un discurso más nacional y regional, claramente diferenciado del presidente Javier Milei.

Kicillof cuestionó con dureza la intervención ordenada por Donald Trump, alineándose con la postura mayoritaria del peronismo, que evitó defender al chavismo pero coincidió en rechazar el uso de la fuerza extranjera y reivindicar la resolución pacífica de los conflictos internacionales.

“Argentina tiene una larga tradición en la defensa de la soberanía, la integridad territorial y la prohibición del uso de la fuerza”, sostuvo el mandatario bonaerense, en un mensaje que buscó recuperar una línea histórica de la política exterior argentina.

Un consenso peronista, con excepciones

El pronunciamiento de Kicillof se dio en un contexto de alineamiento interno del peronismo, donde ministros provinciales como Andrés Larroque también repudiaron la operación estadounidense, al considerar que “sienta un precedente peligroso para la región”.

Sin embargo, no todos los gobernadores compartieron esa mirada. El tucumano Osvaldo Jaldo, cercano a la Casa Rosada, celebró la detención de Maduro y afirmó que Estados Unidos “sacó un dictador de Venezuela”, respaldando abiertamente el accionar de Washington.

La grieta con Milei y el guiño regional

Mientras Milei calificó el hecho como “la caída de un régimen dictatorial”, Kicillof marcó una diferencia conceptual profunda: advirtió que la detención de Maduro “viola principios elementales del Derecho Internacional y altera la estabilidad regional”.

En ese posicionamiento, el gobernador bonaerense se mostró en sintonía con líderes latinoamericanos como Luiz Inácio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Yamandú Orsi, quienes también cuestionaron la intervención estadounidense.

Un tema que instala agenda y acelera tiempos

El caso venezolano adelantó los tiempos políticos para Kicillof, que en este inicio de 2026 mantiene una agenda de bajo perfil, pero proyecta desde mediados de enero una fuerte reactivación de su presencia territorial en la provincia de Buenos Aires.

En el entorno del gobernador reconocen que el tema internacional se coló en su estrategia de construcción nacional rumbo a 2027, donde buscará confrontar con el rumbo económico del Gobierno nacional y reforzar un discurso federal, en un verano marcado por el ajuste y la caída del consumo turístico.

La situación en Venezuela, lejos de agotarse, ya se instaló como un eje central del debate político argentino y promete seguir marcando la agenda en los próximos meses, tanto en el plano internacional como en la disputa interna por el liderazgo opositor.