Vuelve el carry trade: las altas tasas en pesos refuerzan la calma del dólar

Economia

El mercado financiero volvió a apostar con fuerza por el carry trade, impulsado por una suba significativa de las tasas en pesos y un escenario cambiario que, por ahora, se mantiene estable. La combinación de rendimientos elevados en instrumentos de corto plazo y un Banco Central activo en la compra de divisas consolidó un clima de tranquilidad cambiaria, aunque con impacto directo sobre la liquidez del sistema.

En la primera licitación de deuda en pesos del año, el Tesoro logró renovar casi la totalidad de los vencimientos, pero convalidó tasas más altas. La letra LECAP con vencimiento a fines de febrero pagó una tasa efectiva mensual del 3,39%, equivalente a casi un 50% efectivo anual, con un premio de cinco puntos respecto del mercado secundario. La letra con vencimiento en mayo rindió 2,86% mensual. Entre ambos instrumentos se absorbieron $5,81 billones, el 62% del total adjudicado.

El movimiento clave vino del sector bancario. Las entidades financieras, que tenían cerca de $6 billones colocados en instrumentos TAMAR a tasa variable, renovaron solo una parte y redireccionaron el resto hacia LECAP, acortando el perfil de vencimientos. El plazo promedio de la deuda adjudicada quedó en apenas 126 días, lo que refuerza la preferencia del mercado por posiciones de corto plazo y alta liquidez.

En contraste, los instrumentos indexados mostraron una demanda más débil. Los bonos ajustados por CER (BONCER) reunieron $1,28 billones entre todas las series, mientras que los bonos dollar linked —que cubren frente a una eventual devaluación— tuvieron escasa aceptación: solo se adjudicaron $190.000 millones en el tramo corto y quedó desierta la licitación con vencimiento en marzo.

Este comportamiento confirma un giro claro del mercado: los inversores priorizan el rendimiento en pesos y dejan de lado las coberturas cambiarias. En ese contexto, la estabilidad del dólar ya no depende tanto de intervenciones del Banco Central de la República Argentina en bonos dollar linked, sino del atractivo de las tasas locales.

En el Mercado Libre de Cambios se operaron apenas USD 268,8 millones, pero el Banco Central compró USD 187 millones, lo que sugiere operaciones fuera de pantalla con inversores institucionales. Aun así, las reservas solo subieron USD 37 millones y cerraron en USD 44.717 millones, afectadas por pagos a organismos internacionales.

El tipo de cambio mayorista volvió a ceder y cerró en $1.453. En los dólares financieros se mantuvo la calma: el MEP bajó a $1.482, el contado con liquidación subió levemente a $1.528 y el dólar blue avanzó hasta $1.515.

Analistas del mercado señalan que, a este ritmo de compras, el Banco Central podría sumar hasta USD 10.000 millones en reservas hacia septiembre. Además, destacaron el fuerte dinamismo del financiamiento corporativo en dólares, con emisiones recientes de empresas como John Deere, Scania, Telecom, Cresud y Banco Macro, que fortalecen la oferta de divisas y facilitan la acumulación de reservas.

En el mercado de futuros de dólar también se observó un desarme neto de posiciones por cuarta rueda consecutiva, con una baja en las tasas implícitas y mayor actividad en el tramo corto, lo que refuerza la expectativa de estabilidad cambiaria en el corto plazo.

En contraste, los activos financieros mostraron debilidad. Los bonos soberanos permanecieron equilibrados, pero el riesgo país subió a 586 puntos básicos. La Bolsa porteña cerró con una caída del 2,8% en pesos y del 3,2% en dólares, afectada por la suba de tasas locales y un contexto internacional más volátil.

Así, el regreso del carry trade redefine el escenario financiero: tasas en pesos elevadas, dólar contenido y menor liquidez para el consumo. Una calma cambiaria sostenida, pero apoyada en rendimientos altos que el mercado, por ahora, está dispuesto a convalidar.