La ex fiscal Viviana Fein declaró y rechazó hoy los cargos en su contra por “serias falencias” en preservar la escena de la muerte de Alberto Nisman. Reclamó ser sobreseída y afirmó que se la acusa en base a “conjeturas” que vinculó a una supuesta falta de avances en la causa.
A la hora de responder preguntas de la fiscalía, Fein defendió su accionar la noche del 18 de enero de 2015, desde que llegó a la casa de Nisman, luego del hallazgo del cuerpo del investigador del caso AMIA con un balazo en la cabeza en el baño de su departamento en Puerto Madero. Dijo también que todo estuvo supervisado por el juez que intervino, el criminal Manuel De Campos, según explicaron fuentes judiciales.
“Es errado sostener que mientras estuve a cargo de la instrucción, existió una propensión de mi parte a entender que se trataba de un suicidio”, indicó la ex fiscal. Viviana Fein argumentó que en “ninguna parte” de la acusación en su contra “se precisa qué normas habrían sido incumplidas, por qué, y, mucho menos, en qué habría perjudicado la investigación.”, aseguró. “Se trata de una hipótesis acusatoria conjetural», advirtió.
Las imputaciones giran en torno a la actuación de la ex fiscal durante las primeras horas posteriores al deceso de Nisman, hallado con un balazo en la cabeza en el baño del departamento que alquilaba en las torres Le Parc, en Puerto Madero. Según el dictamen fiscal, esas deficiencias “generaron un grave perjuicio e impactaron de manera directa en el curso de la investigación del homicidio del fiscal”.
