El frigorífico General Pico, vinculado históricamente al empresario Ernesto “Tito” Lowenstein -impulsor de la marca Paty en los años 80- despidió a 194 trabajadores en la provincia de La Pampa, en medio de una profunda crisis financiera.
Los despidos alcanzaron a las tres plantas de la firma: 156 en General Pico, cerca de 30 en Trenel y 8 en Arata. Las notificaciones fueron enviadas mediante telegramas bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla el pago del 50% de la indemnización en casos de crisis empresarial.
La compañía, que arrastra una deuda superior a los $30.000 millones, había suspendido semanas atrás a más de 450 empleados y solicitado un procedimiento preventivo de crisis que no fue homologado por el gremio y venció a fines de enero. En esa presentación, la empresa admitió no contar con fondos suficientes para afrontar los salarios y propuso un pago fijo de $500.000 por trabajador.
El escenario se da en un contexto adverso para la industria frigorífica. Según datos del Indec, en 2025 las exportaciones de carne vacuna cayeron 7,3% en volumen, con una baja más pronunciada en los envíos a China, principal destino del sector. Aunque la facturación total creció por la mejora en los precios internacionales, la merma en los volúmenes impactó con fuerza en plantas orientadas al mercado externo.
Desde el grupo brasileño Marfrig, actual dueño de la marca Paty desde 2009, aclararon que el frigorífico Pico no tiene relación con la marca ni con sus operaciones actuales, por lo que la producción y comercialización de hamburguesas Paty no se verían afectadas por la situación.
