La abogada argentina Agostina Paez, acusada de realizar gestos racistas en un bar de Ipanema, aún se encuentra en Brasil, aunque tuvo que volver hace 15 días. La turista fue notificada que el Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro dictó la prisión preventiva, aunque esté encerrada en un departamento y con tobillera eléctrica.
Paez tiene prohibido salir del país. Según medios locales, el fiscal a cargo de la investigación consideró en su solicitud que las medidas adoptadas hasta el momento contra la acusada no son suficientes. “Si bien se han impuesto medidas cautelares distintas de la prisión, incluida la vigilancia electrónica, dichas medidas no han demostrado ser suficientes para neutralizar el peligro procesal existente”, señala el fiscal.
La Fiscalía además declaró que la conducta de la turista refuerza su detención, ya que según la conclusión de los acusantes, «incluso después de haber sido advertida por más de un funcionario de que su conducta constituía un delito en Brasil, la acusada persistió en los delitos raciales, extendiéndolos incluso a espacios públicos”. Consideran que la actitud de la acusada demuestra un «desprecio por las normas jurídicas y sociales».
