El 5 de febrero de 1992 nació, en Brasil, uno de los futbolistas más desequilibrantes de su generación, heredero del juego creativo y protagonista del fútbol global del siglo XXI.
Nacido en Mogi das Cruzes, en el estado de São Paulo, Neymar da Silva Santos Júnior se convirtió en una de las figuras más reconocidas e influyentes del fútbol contemporáneo. Formado y debutado profesionalmente en el Santos F. C., irrumpió muy joven en el fútbol sudamericano con un estilo explosivo, técnico y desafiante, que rápidamente lo posicionó como el heredero del jogo bonito y una de las grandes promesas brasileñas del nuevo siglo.
Su carrera dio el salto definitivo en el Barcelona, donde integró uno de los tridentes ofensivos más recordados del fútbol moderno y conquistó títulos nacionales e internacionales, incluida la Champions League. Más tarde, su traspaso al Paris Saint-Germain marcó un punto de inflexión en el mercado de pases y consolidó su figura como estrella global.
Con la selección de Brasil, Neymar se transformó en uno de los máximos goleadores históricos y fue protagonista en Copas del Mundo, Copas América y Juegos Olímpicos, destacándose especialmente la medalla de oro obtenida en Río 2016, uno de los logros más celebrados del fútbol brasileño reciente.
Dueño de una técnica excepcional y una personalidad tan carismática como polémica, Neymar encarna la tensión permanente entre talento puro, espectáculo y exigencia competitiva. Admirado por su creatividad y cuestionado por su irregularidad, su figura sintetiza muchos de los debates que atraviesan al fútbol moderno.
A más de tres décadas de su nacimiento, Neymar sigue siendo un símbolo del fútbol brasileño contemporáneo: un jugador capaz de cambiar un partido con una sola acción y de mantener viva la tradición creativa de un país que hizo del talento una identidad.
