La madrugada del 1 de diciembre de 2024, la vida de Florencia Cuenca cambió para siempre. Mientras dormía junto a su pareja en su casa de Ciudad Jardín, en el partido bonaerense de Tres de Febrero, un hombre entró por la ventana y abrió fuego.
El atacante, identificado como Eduar Jesús Belmonte Marrero, disparó 17 veces contra la pareja. Jonathan Alberto Peralta recibió nueve tiros y murió en el acto. Florencia fue alcanzada por seis balas, pero sobrevivió lo suficiente para declarar ante la Justicia.
Desde el hospital, alcanzó a decir una frase que resultó clave para la investigación: “Eduar me quiso matar”.
Dos meses de agonía
Gravemente herida, Florencia logró enviar su ubicación a amigas y llamar al 911 antes de desplomarse en la puerta de su casa.
Fue trasladada de urgencia al hospital, donde permaneció internada durante casi dos meses. Finalmente murió el 4 de febrero de 2025 a causa de las heridas. Tenía 30 años y estaba embarazada de pocas semanas.
El acusado y la investigación
Tras el ataque, Belmonte intentó escapar del país, pero fue detenido en la terminal de Retiro cuando intentaba viajar hacia Venezuela.
Actualmente permanece detenido a la espera de un juicio por jurados, aunque la familia de la víctima sostiene que no actuó solo y que hubo personas que lo ayudaron a entrar a la vivienda y a escapar.
Una obsesión que terminó en tragedia
Según relató su madre, Flavia Kuperman, el acusado conocía a la familia desde hacía años y había desarrollado una obsesión con Florencia tras una breve relación.
“Era como un hijo para mí”, recordó. Con el tiempo, el vínculo derivó en acoso y persecución. Una semana antes del ataque, la joven había comentado que el hombre estaba “demasiado intenso”, pero nunca llegó a denunciarlo.
Hoy la familia continúa reclamando justicia, convencida de que aún quedan cómplices sin identificar.
