Cada 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Queso, una fecha que destaca uno de los alimentos más presentes en la mesa de los argentinos. Desde picadas hasta pastas y pizzas, el consumo local combina tradición europea con identidad propia.
En Argentina, el consumo per cápita de queso alcanza los 12 kilos anuales, según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina. Entre las variedades más elegidas se destacan el cremoso, la mozzarella, el pategrás, el sardo y el reggianito, productos de uso cotidiano en hogares y gastronomía.
Cuáles son los quesos más elegidos
Dentro del consumo total, los quesos blandos lideran ampliamente y representan más de la mitad del mercado. El cremoso, por su textura suave y sabor delicado, es uno de los más populares, mientras que la mozzarella se consolida como un clásico por su capacidad de fundido, clave en pizzas y preparaciones calientes.
También sobresale el por salut, muy utilizado en sándwiches y picadas por su elasticidad y sabor suave.
En tanto, los quesos semihúmedos ofrecen un equilibrio entre cremosidad e intensidad. Entre ellos aparecen el pategrás, muy presente en fetas y rellenos; el gouda, de sabor equilibrado; y la provoleta, un ícono de la parrilla argentina.
A estos se suman variedades como el cheddar, la fontina y el tybo, que se destacan por su versatilidad en distintas preparaciones, desde tartas hasta gratinados.
Especialistas del sector señalan que conocer las características de cada queso -su textura, humedad y sabor- es clave para elegir el más adecuado según el uso, ya sea para fundir, rallar o consumir en frío.
