El petróleo salta hasta 13% por la crisis en Medio Oriente y la amenaza sobre el estrecho de Ormuz

Economia

Los precios internacionales del petróleo registraron este lunes una fuerte suba tras la escalada militar en Medio Oriente, con ataques que afectaron el tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz y un bombardeo iraní sobre infraestructura energética en Arabia Saudita.

El barril de Brent Crude llegó a dispararse hasta un 13% en la apertura de los mercados, alcanzando los USD 82,37 —su nivel más alto desde enero de 2025— antes de moderar la suba y ubicarse en torno a los USD 78,87, con un avance cercano al 8%.

En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI) tocó un pico intradiario de USD 75,33 tras escalar más de 12%. Luego recortó ganancias, pero continuaba operando con un alza del 7,7%, en torno a los USD 72,17.

Ormuz, en el centro de la tensión global

El salto en las cotizaciones se produjo luego de que los contraataques iraníes interrumpieran la circulación en el estrecho de Ormuz, el paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y por donde transita cerca de un tercio del petróleo comercializado por vía marítima a nivel mundial.

La situación se agravó tras el ataque a la refinería de Aramco en Ras Tanura, una de las mayores del planeta, ubicada en Arabia Saudita. También se reportó un ataque contra un buque petrolero en el golfo de Omán.

Analistas consultados por agencias internacionales advirtieron que el mercado descuenta un escenario de alta volatilidad mientras persista el conflicto, aunque por el momento el alza fue menor a las previsiones más extremas que proyectaban un barril rumbo a los USD 100.

Impacto en bolsas y energéticas

El repunte del crudo impulsó a las grandes compañías del sector. Firmas como Shell, BP y TotalEnergies avanzaban más de 5% en las bolsas europeas, acompañando la suba de la materia prima.

Sin embargo, el efecto general en los mercados fue negativo. El índice paneuropeo STOXX 600 caía 1,8% y perforaba niveles no vistos desde mediados de febrero, reflejando la preocupación de los inversores ante un conflicto que amenaza con extenderse.

Incertidumbre prolongada

Especialistas en riesgo geopolítico señalaron que el ataque a Ras Tanura representa una escalada directa contra infraestructura energética del Golfo, lo que eleva el costo económico global del conflicto.

La combinación de interrupciones logísticas, amenazas a rutas comerciales y posibles represalias adicionales mantiene en vilo al mercado energético, que reacciona con subas bruscas cada vez que se compromete la seguridad del suministro.

Mientras tanto, operadores y gobiernos monitorean de cerca la evolución en el estrecho de Ormuz, un punto neurálgico cuyo bloqueo sostenido podría tener consecuencias directas sobre la inflación y el crecimiento global.