Martín Rappallini: “Queremos que vuelva el Milei que decía que los empresarios son héroes”

Politica

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, expresó su preocupación por el giro discursivo del presidente Javier Milei respecto del empresariado y reclamó retomar un vínculo basado en el reconocimiento y el diálogo, en medio de un escenario de caída de la actividad industrial.

En una entrevista, el dirigente fabril defendió el rol de los empresarios y pidió recuperar el tono inicial del mandatario libertario. “Queremos que vuelva ese Milei. Yo quiero que ese presidente que valora al empresario argentino, porque vamos a reconstruir el país, sin lugar a dudas”, afirmó.

Pedido de diálogo y respeto institucional

Las declaraciones se producen luego de que el Presidente cuestionara en la apertura de sesiones ordinarias lo que denominó el “fetiche industrialista”, al criticar los esquemas de subsidios y el modelo de sustitución de importaciones. Tras ese discurso, tanto la UIA como la Asociación Empresaria Argentina (AEA) difundieron comunicados en los que reclamaron “respeto” y consideraron “indispensable promover un diálogo constructivo y respetuoso”.

Rappallini subrayó que el empresariado argentino no fue el responsable de las distorsiones macroeconómicas del pasado. “Yo veo que el empresariado argentino, en general, no ha sido quien fijó la política. Cuando recorro pymes y empresas de distinto tamaño noto que lo que hacen es adaptarse; las condiciones cambian todo el tiempo y ellos buscan ajustarse a ellas. Como dijo el Presidente en algún momento, el empresario es, y ha sido siempre, un sobreviviente”, sostuvo.

Y agregó: “Seguramente ha habido excesos, no lo voy a negar, pero en general las distorsiones fueron el resultado de procesos en los que la gran mayoría simplemente trataba de sobrevivir”.

600.000 empresas y caída del empleo

El titular de la UIA remarcó la necesidad de apoyar al entramado productivo local. “Tenemos 600.000 empresas y 600.000 empresarios, y tenemos que apalancarnos en ese capital social que ya existe, en gente que sabe producir, que sabe hacer cosas, para construir esta nueva etapa y generar un crecimiento sostenible”, enfatizó. “Yo no quiero seguir criticando al empresario, soy el primero que lo va a defender”, añadió.

En cuanto a la coyuntura, reconoció que la industria atraviesa un momento complejo. Según detalló, desde 2023 se perdieron alrededor de 60.000 puestos de trabajo en el sector y hay rubros, como la construcción y el textil, que acumulan caídas de hasta 25 puntos en comparación con 2022.

“Estoy hablando con muchísimos empresarios que me dicen: ‘Mirá, me está yendo mal, o no vendo, pero quiero un país distinto. Quiero un país ordenado, con una economía que funcione’”, relató.

Competencia, impuestos y transición

Rappallini coincidió en que la competencia es clave para bajar precios y mejorar la eficiencia, pero advirtió que deben generarse condiciones para que las empresas puedan adaptarse. “La única manera de que las economías se desarrollen es generando competencia, pero al mismo tiempo creando condiciones para que el empresario pueda adaptarse”, argumentó.

En ese marco, planteó que el Estado debe acompañar el proceso de reacomodamiento macroeconómico y atender el “costo estructural argentino” que afecta la competitividad. Como ejemplo, mencionó el caso de Irlanda, donde determinados sectores estratégicos tributan significativamente menos para poder competir a nivel internacional.

“Estamos convencidos de que la industria puede ser sustentable en el tiempo si existe un ordenamiento macroeconómico: una economía ordenada, con inflación controlada y crédito restablecido. No hay desarrollo industrial posible sin un país normalizado”, concluyó.

Las declaraciones del titular de la UIA reflejan la tensión latente entre el Gobierno y parte del sector empresario, en un momento en que la actividad industrial busca estabilizarse y adaptarse a un nuevo esquema económico.